12.07.2009 - 22:07 /

Juan Cabandié: “Viví 25 años con mi identidad falseada”


Lo afirma el legislador porteño, Juan Cabandié, quien siempre fue una persona politizada y gustosa de leer. Interesado por la historia argentina y por los procesos políticos, vivió un vuelco en su vida cuando supo que era hijo de desaparecidos (el nieto número 77 recuperado por las Abuelas). “Durante mi adolescencia y hasta los 25 años, tuve una familia que no era mi familia. Soy uno de los tantos hijos de desaparecidos apropiado”, cuenta para los lectores de Politicargentina.

¿Cómo fue el proceso en el que empezaste a dudar sobre tu identidad?
A los 22 años comencé a hacer un análisis sobre mi posicionamiento político y noté que había empezado a modificarse tanto mi cosmovisión, como mi postura política. En esa familia que a mí me sustrajo la identidad, reinaba una posición bastante afín al neoliberalismo, a la ideología del terrorismo de estado, y si bien siempre había estado muy cercano al peronismo, fue a esa edad cuando empecé a re significar ese pensamiento con el cual había crecido. Mi pensamiento empezó a girar a la izquierda, centro izquierda.

Luego, en el 2001, las políticas que se estaban implementando en nuestro país, las cuales tenían que ver con la entrega de nuestro patrimonio nacional, la continuidad de políticas neoliberales y, al fin y al cabo, la continuidad del menemismo, hicieron que termine definiendo mi posición al unísono con el conflicto que los argentinos vivimos el 19 y 20 de Diciembre. A partir de ese momento, me divorcié del peronismo.

Fue ahí cuando conocí mi empatía por los derechos humanos, por las Madres y las Abuelas. Y sucede, que esa re significación del análisis político, hizo que también me empezara a cuestionar sobre si yo mismo podría ser un hijo de desaparecidos. Entonces, empecé a buscar elementos que tuvieran que ver con eso, a atar cabos, a desarrollar una hipótesis acerca de quién era yo.

O sea que a medida que ibas forjando una postura o ideología política, fuiste llegando a la verdad sobre tu pasado…
Así es, fueron de la mano.

¿Y fue eso lo que te acercó al Kirchnerismo en un momento en que ya no confiabas en el Peronismo?
En 2002, en plena campaña para las elecciones presidenciales, vi quizás un sesgo de discurso progresista en Néstor Kirchner y quizás lo tomé como una posibilidad de un cambio transitorio. El 25 de mayo de 2003, recuerdo haber estado muy entusiasmado con esa asunción. Unos días después, Chávez hizo un discurso en las escalinatas de la facultad de Derecho. Quizás fue el punto final que necesitaba para plantearme estas dudas que tenía. Un tiempo después, me acerqué a Abuelas de Plaza de Mayo para buscar mi identidad, porque yo tenía casi la certeza que podía ser un hijo de desaparecidos.

Te hiciste el análisis, ¿Y cómo salió todo?
Digamos que en ese momento, estaba con muchísima ansiedad esperando que se diera a conocer el resultado del estudio que yo me hice para buscar mi identidad. Y eso sucedió en enero del 2004, cuando recibí el resultado del ADN y se confirmó lo que sospechaba: era hijo de desaparecidos.

Es increíble como diferencias ideológicas con tu familia “adoptiva” te llevaron a la sospecha de una verdad que terminaste encontrando…
Sí, la verdad que sí… Conocí la identidad de mi familia basándome en sus ideologías políticas y a partir de ese descubrimiento empecé a esclarecer mi propia identidad.

¿Y cómo llegaste al Kirchnerismo?

Como dije, me sentía emparentado con las políticas de Kirchner, sobre todo después de lo que sucedió el 24 de marzo de 2004, cuando él firmó el convenio que le quitaba la potestad sobre la ESMA a la Marina. Y fue en esa misma fecha, terminado el acto, cuando se acercó a saludarme Alicia Kirchner y al tiempo me convocó a conversar con ella en el Ministerio de Desarrollo Social. Así fue que en junio de 2004, comencé a trabajar en el Ministerio y en el área de dirección de juventud. Ahí empezó mi participación política en forma colectiva.

Como un joven que incursionó en política, ¿Cuál es la importancia de la participación de las nuevas generaciones en esta materia?
Es vital. La reforma universitaria de 1918 la generaron jóvenes. En 1945, los trabajadores en las fuentes de la Plaza de Mayo estaban manejados por sectores trabajadores y juveniles. Y para no irme tan atrás, el 19 y 20 de 2001, los que salieron a la calle a decirle basta a un modelo neoliberal, también fueron jóvenes.

Creo que conforman una pieza fundamental, porque son el sector más dinámico. Jauretche dijo que los adultos no deberían ofuscarse cuando las primeras filas fueran ocupadas por jóvenes, porque los que realizan los verdaderos cambios políticos y culturales, son ellos. Y si no, basta con ver lo que ha sucedido en el Mayo francés, en la Revolución Cultural china o en los años 70’ en nuestro país. Los jóvenes son los cimientos de los proyectos.

¿Es justa la postulación de las Abuelas de Plaza de Mayo para el Nobel de la Paz?
No sólo es justa, es necesaria. Es una deuda pendiente de la humanidad, ya que son reconocidas en todo el mundo. Las Abuelas tienen la particularidad dentro de los organismos de DDHH de ser las que siguen buscando la vida de tantos jóvenes y adultos. Son más de 400 los nietos que las abuelas están buscando y me parece que eso merece que se las ponga en un lugar tan importante. Han sido homenajeadas en el mundo entero, se les ha dado la llave de ciudades, se las ha catalogado como luchadoras sociales, la ONU y la OEA las ponderan y reivindican su lucha. Son un ejemplo para muchos. Su lucha ha trascendido las fronteras. Sería un acto de justicia esa postulación y la entrega de ese premio que califica tan bien a todos aquellos que generan logros y conquistas para toda la humanidad.

¿Y estás conforme con las políticas de derechos humanos de este gobierno?
Este ha sido un gobierno que se ha caracterizado por la pelea, por la lucha, por destituir y por dejar sentado en las arcas del Estado una política de DDHH. Y eso, se ha logrado por la voluntad política de los Kirchner, pero en conjunto con la lucha que llevan adelante algunos organismos de DDHH, como las Abuelas. Si no hubieran coexistido ambas cosas, no hubiera podido existir una política como la actual.

Cambiando de tema y centrándonos respecto al rol de los medios ¿Qué papel juegan en la política?
Es un tema complejo, ya que casi la totalidad de los grupos multimedio han nacido en tiempos de dictadura. Creo que si algo afloró a partir del conflicto del Agro, fue la falta de objetividad de estos grupos, corporaciones.

¿Creés que en el conflicto agrario los medios se alejaron de su motivo ideal y se movieron de acuerdo a sus intereses?
Simplemente hace falta conocer la cantidad de hectáreas que tenían los directores de los grandes medios de comunicación para corroborarlo. Por culpa de una ley de radiodifusión que data de la dictadura, con sus posteriores modificaciones, como las que ha hecho el menemismo, se ha generado una concentración de estos medios de comunicación que a veces a uno lo preocupan. Y no solamente por la falta de objetividad, sino porque son aparatos políticos con sus jueces y sus actores que responden a ellos. Además, tienen un poder económico y financiero muy grande, lo cual me asusta.

A veces temo que cualquier argentino que tenga que ir a renovar su credencial de conductor, en vez de hacerlo en el Estado tenga que ir al Grupo Clarín, porque ya ha generado tal concentración que sólo les falta ocupar el sillón de Rivadavia. Aunque a veces sin ocuparlo ejercen un poder tan importante como el de cualquier autoridad elegida por el pueblo. Vale recordar que a ellos nadie los eligió.

¿Creés que la posibilidad de agigantarse los ha hecho extralimitarse en sus actividades?
Estos grupos se han confundido. Muchos de ellos piensan que tienen la potestad de generar una opinión que sea contraria al gobierno o a algunas ideas, y no es así.

¿Considerás imprescindible que se modifique la ley de radiodifusión?
La modificación o anulación de dicha ley es un reclamo a voces que muchos venimos dando, con vasta historia y trayectoria en este reclamo. Es necesaria, sobretodo por el componente lógico, ya que necesitamos una generación donde la tecnología nos permita el acceso a distintas herramientas y el hecho de modernizar esa ley audiovisual es vital, ya que tenemos un real atraso en esta materia. Además, no existe una competencia entre las empresas que permita a los usuarios tener menores costos para adquirir estos medios. La concentración ha llegado a un punto donde ya no tenemos demasiado para elegir. Los que vivimos en la ciudad tenemos el ejemplo del cable: dos de las tres empresas pertenecen a un mismo grupo. Creo que esto hay que democratizarlo, dándole una participación más activa al Estado, sino se genera un hecho muy grave como es la monopolización de las ideas y esto es lo que han generado los grandes medios a partir de esa ley de la dictadura reforzada por el menemismo.

Tu opinión sobre la gestión Macri
El gobierno de Macri tiene algo espectacular y es su política comunicacional. No se puede negar que saben hacerlo muy bien, porque si bien trasmiten cosas que no son reales, logran ir instalándolas en la sociedad y, lamentablemente, a algunos trasnochados los han convencido de que se están haciendo las cosas correctamente.   Sin embargo, la comunicación tiene que estar sustentada en hechos objetivos y reales. Uno no puede estar en campaña publicitaria durante toda su gestión, porque lo que hace la publicidad es intentar vender un producto y lo que está haciendo Macri es vender el producto de que él es eficiente, aunque la realidad indique otra cosa.

Escrito por Facundo Alé.