12.07.2009 - 22:07 /

Marta Maffei: “La responsabilidad sustantiva del conflicto docente la tiene el Gobierno”


Cuando habla de la crisis educativa actual  lo hace con la misma vehemencia con la que defendió los derechos de los docentes en pleno mandato peronista y con la carpa blanca como estandarte. En su encuentro con PolíticArgentina, Marta Maffei se define, ante todo, como una militante y recuerda los años de lucha que la mantuvieron durante cuatro mandatos al frente de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina  -CTERA-.

En los últimos años Maffei reconoce que dio un vuelco para dedicarse exclusivamente a la actividad política y dejar de lado la acción gremial. “Siento que en Argentina y el resto de América hay una tendencia fuerte de construir la política desde el Estado y creo que es necesario trabajar para incidir políticamente dentro de las organizaciones partidarias. Yo no estoy a favor de la disolución de la política, estoy a favor de un cambio importante en la política”, admite. Actualmente forma parte del Espacio Solidaridad e Igualdad -SI- que, según su definición, se trata de “un espacio con absoluta autonomía de los poderes económicos y de todos los sectores dominantes de la República Argentina”.

El SI tuvo algunos roces con Elisa Carrió, ¿cuáles son las diferencias con ella?
Yo creo que cuando planteamos el SI lo planteamos, en primera medida, porque no aceptábamos el movimiento a la derecha de la Coalición Cívica, pero respetamos que Carrió haya decidido construir una opción política y nunca salimos a desacreditarla. Fuimos respetuosos. Es ella la que sale a decir que nosotros no sabemos disimular que nos hemos pasado al kirchnerismo y, peor todavía,  plantea actitudes nacistas de Eduardo Macaluse. Carrió sabe quien es, sabe que en esto está mintiendo. Entonces hay que demostrarle, categóricamente, que está mintiendo. Nosotros podemos ser adversarios, opositores, pero no somos enemigos. Esto de poner categorías morales y poner a la gente entre amiga y enemiga es muy dañoso, la política no se construye así. En la política  uno tiene adversarios, pero no utiliza con el adversario herramientas inmorales, faltas de ética, eso es muy dañoso.

¿Cómo cree que se están manejando actualmente los problemas educativos y los conflictos con los docentes?
Cuando el gremio llega a un paro es porque hizo convocatorias, porque se reunió con representantes del Gobierno, porque realizó demandas, porque armó un petitorio y porque avisó que iba a hacer un paro. Cuando lo concretan es porque los dejaron sin herramientas. Tuvimos  inconcebiblemente un conflicto en Capital Federal, que tiene el PBI de Canadá. ¿Cuál es la razón por la cual no se puede resolver? Es la decisión política de (Mauricio) Macri, que está en la línea de la de (Carlos) Menem, que es privatizar el sistema educativo y correr la mayor cantidad posible de escuelas a la privatización.  Si no se da pelea no tenés alternativa.

Los paros muchas veces generan antipatía social, ¿existe otra alternativa de lucha que no provoque la pérdida de clases de los chicos?
Pero, ¿quién tiene la responsabilidad del petitorio social?, ¿quién tiene que hacerse cargo de los pagos de los salarios?, ¿quién es el responsable de que haya clases todos los días? Nosotros somos empleados que tenemos que cobrar los sueldos y si no los cobramos vamos a protestar, no vamos a trabajar gratis. La responsabilidad sustantiva del conflicto la tiene el Gobierno, por su falta de previsión, por su falta de recursos, por su falta de honradez, por su falta de capacidad de destinar los recursos donde los tiene que dedicar. Nos dicen que la educación es una prioridad y una política de Estado, pero después hacen  todo lo posible para que la educación termine en manos de las empresas privadas. La responsabilidad sustantiva es del Gobierno, nosotros tenemos que pelear como podemos, con  pocas fuerzas es muchos casos, con gremios divididos, con una intencionalidad política que se mete permanentemente, con los medios de comunicación que te desacreditan, porque tienen intencionalidad política de no hacer aparecer aquellos conflictos que no les interesan a los dueños de los  grupos económicos, que son  los dueños de los medios de comunicación.

Como referente en la lucha gremial docente, ¿cómo ve hoy al sistema educativo?

La principal falla del sistema educativo está en que dejó de ser un sistema educativo para convertirse en un sistema de contención social.  A medida que la situación social se puso compleja en la Argentina, los chicos comenzaron a ir a la escuela para no estar en lugares más conflictivos, tienen que estar adentro de la escuela porque están mejor adentro que afuera. No van a la escuela a aprender, van a la escuela a buscar contención social. Y los docentes no van a la escuela a enseñar,  sino a contener a los chicos, para que no sean violentos, para que no se maten entre ellos. Entonces, si vos desnaturalizas una función y en lugar de función educativa tenemos una función social, desde el punto de vista educativo el fracaso está.

¿Cree que sería posible una carpa blanca hoy?
Hay momentos históricos en los que es posible y hay momentos históricos en los que es mucho más difícil. Nosotros para que el Gobierno Nacional  recuperara el grado de responsabilidad respecto a la educación tuvimos que ayunar 3 años. No un día, dos días, una semana. Tres años. No es tan sencillo encontrar una alternativa.

¿Cómo recuerda esos tres años?

La carpa blanca fue un hito político, tal vez el más fuerte, el más significativo. Estamos hablando de una batalla en pleno menemismo, en un Gobierno que decidió la privatización prácticamente de todos los enclaves del poder económico, de todas las empresas del Estado. Y entre sus pretensiones estaba la privatización del sistema educativo, acordada  incluso con la banca internacional. En este punto nosotros decidimos dar batalla y no regalar la privatización del  sistema educativo, exigiendo al Gobierno que reasumiera una responsabilidad que había decidido dejar. Así es que tuvimos que intentar que volviera para atrás una privatización decidida, no es un tema menor, ninguna privatización de la era menemista volvió atrás. Dimos batalla y la ganamos. Creo que la carpa blanca fue el principio del fin del menemismo, desnudó la realidad. Menem tenía una versión pública de sus éxitos, de sus logros, de una computadora en cada escuela, de una trasformación, de un cambio, de un ingreso al primer mundo. Nosotros desnudamos que no había primer mundo, que nos moríamos de hambre, que había exclusión y desempleo.

Escrito por Alejandra Ruffo y Sabrina Brancatisano.