12.07.2009 - 22:07 /

Victoria Donda: “Hay muchos que utilizan la política para lastimar al pueblo”


Victoria Donda tiene 29 años y es diputada nacional por el Movimiento Libres del Sur. A una materia de recibirse de abogada, tiene amplia experiencia en polílitca y en materia social, a pesar de su corta edad. Es hija de desaparecidos y poseé una historia dura que ella misma le cuenta a los lectores de politicargentina.com.

Para empezar te pedimos que nos cuentes un poco de cómo fue tu vida.
A los 16 años empecé a hacer trabajo social en el grupo juvenil de una iglesia cercana a mi casa. Íbamos a acilos y a orfanatos. A los 18 trasladé ese tipo de tareas a un barrio. Ahí trabajaba junto a una agrupación política llamada Venceremos. Después, empecé a militar.

En agosto de 2003 se me acercó un grupo de abuelas y de hijos para decirme que había posibilidad que sea hija de desaparecidos. Me buscaron y me encontraron. Sin embargo me llevó mucho tiempo hacerme el ADN, porque a pesar de mi militancia y compromiso, siempre representa una situación complicada este tipo de exámenes.

El 8 de octubre me dieron el resultado y me dijeron que mi mamá se llamaba Hilda Pérez y mi papá José María. Me contaron que mi madre cuando me tuvo en la ESMA me puso unos hilitos en las orejas para identificarme y me bautizó Victoria. Entonces desde ahí decidí cambiarme el nombre.

La secuestraron embarazada...
Tenía seis meses de embarazo cuando se la llevaron de una plaza de Morón. Ese día mi papá se enteró de lo sucedido porque encontró un zapato de ella. A los dos meses se lo llevaron también a él. Los dos están desaparecidos.

Tu abuela también tiene una historia vinculada a los derechos humanos.
Mi abuela materna es una de las fundadoras de las abuelas, valga la redundancia. Vive en Toronto y en febrero me va a venir a visitar. Va a retornar al país después que se fuera en 1986 cuando se impusieron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Va a ser la primera vez que vuelva.

¿Qué significa la política en tu vida?

La concibo como una herramienta, como un cuchillo. Si lo usás para cortar el pan está bárbaro, pero también podés usarlo para hacer el mal.

¿Creés que muchos utilizan el lado negativo de esa herramienta?

Sin duda. Hay muchísimos que la usan para lastimar al pueblo. Sin embargo también estamos los que queremos hacer uso de la política con fines positivos.

El Kirchnerismo en algún momento abrió un espacio de transversalidad con referentes de varios sectores progresistas, ¿cómo ves esa situación actualmente?
No existe otra forma de representar a la gente si no es con un movimiento amplio y heterogéneo, porque el pueblo así lo es. El problema es el sector que dirija ese movimiento. Es decir, si son aquellos que defienden la voluntad de la mayoría o si son defensores de los intereses económicos.

Por esta razón me interesó tanto que en 2003 el kirchnerismo convocara a construir una nueva identidad política, porque la del Partido Justicialista y la de la Unión Cívica Radical ya no me contenían. Es necesario crear una nueva. Sin embargo, a partir que Kirchner asumió al frente del PJ, esa nueva identidad quedó truncada y nunca terminó de nacer. El problema fue que quien impulsó construir algo nuevo, terminó siendo el presidente de una estructura jurídica que ya no cubre las expectativas de, por lo menos, lo mejor de este pueblo.

¿Por qué el gobierno hoy tiene la necesidad aliarse con personas como Aldo Rico?
Porque no se ha logrado construir el poder popular. Hace poco estuve en Bolivia y lo que se ve es que existe organización de base. La gente se refleja con el gobierno. Por eso Evo Morales gana con el 70 por ciento de los votos. El pueblo se identifica con su proyecto político, porque es parte de él.

Nosotros no logramos construir ese plan que abarque a la mayoría del pueblo. Por esto el Frente para la Victoria se termina recostado sobre una estructura con personajes como ese.En 2005 tuvimos la oportunidad de construir una nueva identidad y no lo hicimos.

¿Qué opinás acerca de la política de Derechos Humanos que se viene impulsando desde 2003?
Con ella comenzamos a resguardar un valor sin el cual no podemos construir una sociedad digna, el de la justicia. Si realmente queremos montar algo superador y  que nos dé felicidad, tenemos que tener un contrato social. En la dictadura ese pacto se destruyó, porque se cometieron los delitos más atroces que conoció la humanidad. La forma de restablecerlo, reitero, es con justicia. Por esta razón, los organismos de derechos humanos pedimos que se anulen las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y que se haga justicia contra quienes utilizaron el Estado como aparato represivo.

Con la anulación y la declaración de inconstitucionalidad de esas leyes logramos empezar a caminar un camino nuevo. Aún así nos falta mucho. No sólo deben ir los represores a la cárcel. Hay que evaluar la responsabilidad del sector político, sindical y de la cúpula de la Iglesia. Sin embargo creo que es un buen inicio.

El valor histórico que tiene el proyecto político que encabezaron Néstor y Cristina, pero que también vienen trabajando los organismos de DDHH hace muchísimo tiempo, hizo que en los últimos 25 años, este gobierno haya sido el que comenzó a devolvernos la justicia. Aún así falta mucho. La tarea no está cumplida. Sin un programa de protección de testigos no podemos profundizar el proceso de equidad. Si no sale la ley de inhabilitación para que los implicados con el terrorismo de estado no puedan ocupar cargos públicos, no vamos a tener justicia real. A pesar de todo, hoy en día estamos encaminados.

¿Qué te parece el nuevo paquete de medidas económicas?
Son tres medidas: el blanqueo de fondos, la moratoria tributaria y la moratoria previsional. Respecto al primero de estos ítems, pienso que es igual que perdonarle la falta a quien robó un auto y ofrecerle que lo devuelva en cuotas. La evasión es un delito. Pero si el blanqueo de fondos es únicamente la exigencia de que los evasores declaren el dinero que tienen en el exterior, sin repatriar fondos, es una barbaridad. Nosotros no vamos a apoyar esa medida.

Tampoco apoyaremos la moratoria tributaria, porque necesitamos seguridad jurídica para ser un país confiable. Al violar el principio de igualdad y  legalidad, también transgrede la limpieza y la transparencia en la competencia comercial. Porque si en el momento en que nuestro país crecía a pasos agigantados las empresas que ganaban muchísimo dinero evadían los impuestos que tenían que pagar, no entiendo porque los pagarían ahora. Por otro lado, oras firmas sí pagaban los impuestos. Entonces, por un lado viola el principio de igualdad y por otro no otorga seguridad jurídica en un mercado que la necesita para poder funcionar.

Por último, sí vamos a apoyar la moratoria previsional, sólo que incorporando algunos artículos como la prohibición del despido sin causa. Realmente es una medida que podríamos acompañar, pero al estar todo en un paquete, se genera un problema. Vamos a pedir que las propuestas se hagan por separado para poder acompañar únicamente la medida que nos representa.

Para terminar, hay algún mensaje que le quieras dejar a los lectores de politicargentina.
Que la identidad se construye todos los días y que hay que luchar para hacerlo. Por esa razón, intento construir la mía tomando decisiones y pensando en si mis padres estarían orgullosos o no de mi decisión.

Escrito por Facundo Alé.