“Mi prioridad hoy es que la oposición presente una alternativa lo más competitiva y seria posible”, admite Ricardo López Murphy, líder de la Corriente de Convergencia Federal. Quien fue ministro de Economía de la Alianza y candidato a presidente por Recrear hoy se encuentra “en un lugar más humilde”, alejado de las candidaturas para las disputas electorales próximas. En una charla con Políticargentina criticó los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, analizó el futuro económico y realizó una autocrítica de sus experiencias políticas.
¿Qué opina del rol actual de la oposición?
Hay un dictum famoso de Ricardo Balbín que decía “el que gana gobierna, el que pierde ayuda”, que es la lógica de un país pluralista, en donde hay consenso. No me da la sensación de que eso se aplique hoy en la Argentina, porque eso supone que las decisiones se toman respetando al otro, con consenso, con debate. Esto no es así con los Kirchner, siempre es amigo o enemigo, se destruye al otro. La pareja presidencial no escucha nadie, no habla con nadie, impone con brutalidad. Las reglas de Argentina no son las de la democracia pluralista.
Nuevamente se baraja la posibilidad de una alianza para hacerle frente al oficialismo, ¿cree que la gente apoyará esta iniciativa?
Me parece que lo lógico es que las fracciones que no integraron la coalición de gobierno intenten cohesionarse y darle una alternativa al país. Es importante que haya una alianza alternativa fuerte, que es lo que hay, no digo que sea lo perfecto desde el punto de vista sociológico, de la actividad política, pero es lo que hay, lo que ha tenido respaldo electoral. No veo la posibilidad de que se arme una alternativa diferente
Y habiendo pertenecido a la Alianza, ¿qué factores cree que debería tener en cuenta un futuro gobierno compuesto por una coalición para evitar el fracaso?
El problema que tuvo la Alianza es que no se preparó para las circunstancias que tenía que enfrentar, se formó en un momento de bonanza y se preparó para administrar la bonanza. Con dos características: transparencia de gestión y una mayor equidad social, dos déficit muy claros del menemismo. Entre el momento en el que se forma la Alianza y el que llega al poder, las circunstancias de Argentina y mundiales cambiaron de favorables a extremadamente desfavorables. Si usted se prepara para una circunstancia favorable y le toca una circunstancia extremadamente desfavorable usted, uso el lunfardo, es boleta.
Sus candidaturas posteriores a la Alianza no contaron con adhesión social, ¿qué autocrítica haría?
Por alguna razón la población no nos acompañó. Nos verán hoy con una actitud muy constructiva, vocacionalmente generosa, tratando de ayudar a que se cohesione la oposición, pero no nos verá disputando enérgicamente los lugares como lo hicimos en ocasiones anteriores. Esa es mi autocrítica. Los resultados electorales nos han puesto en una situación que nos obliga a tener una actitud muy humilde, no porque no tengamos voluntad de poder ni confianza en nuestras ideas, yo la sigo teniendo más que antes, pero reconozco que ante los fracasos electorales uno tiene que tomar una actitud más humilde, tiene que reconocer que hay algo que no funciona. Sobre todo cuando sabe la honestidad, el esfuerzo, el sacrificio, la calidad del equipo técnico que ha llevado. Es difícil que hayan listas tan poderosas como las que nosotros hemos puesto, sin embargo no nos ha ido bien.
¿A qué atribuye esa falta de acompañamiento social?
En las últimas elecciones era muy notorio que teníamos muchas dificultades en nuestra coalición. Teníamos un boicot muy abierto de Macri, que actuaba con mucha deslealtad. Había muchos problemas. Pero creo que la sociedad buscó darle un cachetazo a los Kirchner y eligió a Elisa Carrió para hacerlo. Creo también que la sociedad se equivocó con Lavagna. Parte de nuestros votos los perdimos con él, que era una persona muy cercana al Gobierno. Nunca pude entender por qué la gente lo veía como alternativa. Imagínese una elección en la que el presidente pone como otra posibilidad a su esposa y a su ministro… a mí no me parece algo razonable, pero bueno.
¿En qué estado se encuentra hoy respecto a Recrear?
Mi relación con Recrear esta terminada, un episodio grave de fraude me obligó a renunciar. Yo no renuncio al partido que creé porque sí. Imagínese que yo fui el fundador. Era su figura emblemática. La única manera que tenía de llamar la atención era producir un hecho extraordinario, como es renunciar al partido que yo mismo había creado.
Hablemos del gobierno de Cristina. ¿Qué puntos altos destacaría en relación con el de Néstor Kirchner?
Yo creo que esto ha sido una catástrofe de colosal dimensión, un gobierno de fracasos seriales. Creo también que el de Kirchner fue así, lo que pasa que no se lo percibió porque las circunstancias internacionales fueron muy favorables. Estos cinco años han sido una tragedia para el futuro de la Argentina: nos hemos quedado sin petróleo, sin gas, sin cargaderos de pesca, sin mercado de capitales, sin energía. En los últimos cinco años solamente se hizo populismo, una explosión de gasto público para tener con la caja comprado a todo el mundo. No fue enfrentado ninguno de los problemas importantes que tenía el país. Ni uno.
¿Qué opina de las bajas a la retenciones que anunció Cristina al trigo y al maíz pero no a la soja?
La baja de los impuestos a la exportación va a ser una enorme necesidad por varias razones. Primero por la caída de los precios que ha habido a nivel internacional. Segundo porque hay un problema de rentabilidad dramática. Yo creo que si siguen con esto vamos a tener una caída de la producción tan severa que la crisis va a ser muchísimo mayor que lo que las circunstancias internacionales justificarían.
¿Esta de acuerdo con el blanqueo de fondos?
En general a los blanqueos me opongo, por la dificultad que plantean frente a la lucha contra el crimen organizado y sobre la cultura tributaria. En general premian al delito y premian al incumplimiento. Además, diría que no se hizo de una manera que sirviera para resolver problemas en la Argentina, se lo hizo producto de un acto desesperado, sin mucha reflexión. Me da la sensación de que esa decisión va a ser vista muy negativamente tanto por la comunidad internacional como por nosotros mismos.
Por último, ¿qué piensa de la eliminación de las AFJP?
Probablemente fue el error más grande de este gobierno. El nuevo régimen que se ha armado es impagable. Vamos a ir a una crisis provisional de magnitudes no vistas en cuatro, cinco años. O sea, vamos a tener un número de jubilados que va a exceder el número de gente que hace aportes. Entonces, vamos a una crisis preanunciada dramática. Nos debe haber agregado 500 o 600 mil millones de dólares de deuda neta, adicional a la que ya teníamos. La seguridad social es una deuda, usted va poniendo todos los meses cuando es joven y cuando está viejo lo retira. Lo que en teoría usted se compromete a retirar es mucho más de lo que usted está poniendo, eso es pura deuda. Kirchner ahora lo ha reproducido a una escala que yo nunca había imaginado. Ha jubilado a más de un millón y medio de personas sin aportes. Esas cosas son muy complicadas a largo plazo.
Escrito por Alejandra Ruffo.