12.07.2009 - 23:07 /

Luis D’Elia: “En Argentina no hay antisemitismo, hay anti negrismo”


El líder de la Federación de Tierra y Viviendas habló de todo con Politicargentina. Respondió a quienes lo acusan de antisemita, atacó duramente contra el jefe de Gabinete Sergio Massa e hizo duras revelaciones sobre el periodista Sergio Lapegüe. Una nota imperdible que podrá leer a continuación…

Varias veces se ha manifestado públicamente en contra de las políticas del Estado de Israel.
¿Por qué cree que la gente asocia eso con antisemitismo y por qué se lo acusa de eso?

Se confunde antisemitismo con antiimperialismo. En Página 12 salió una nota de Hernán Schiller, en la cual se recreaban marchas de más de cien mil personas en contra de Israel y de la matanza.  No creo que ellos sean antisemitas (ríe). En todo caso son gente que quiere la paz. No avalo ningún tipo de actitud desintegrista. El integrismo sea de católicos, musulmanes o judíos, es malo. No ayuda. Me parece que los que me acusaron de antisemita se hicieron daño a sí mismos. Hoy me mostraron una encuesta donde el 88 por ciento de la gente ve mal, o muy mal, la actuación israelí en la Franja de Gaza. Y no creo que sean antisemitas (repite). Son personas que no están de acuerdo con lo que está haciendo un gobierno determinado en un específico país de la tierra.

¿Cree que los medios de comunicación promueven este tipo de consideraciones?

Cumplen un papel al servicio del poder hegemónico mundial. En la Argentina ocho grupos económicos controlan el 90 por ciento de la comunicación. La conclusión es que no hay libertad de prensa. Solamente la hay para las empresas que manejan esos medios para fijar posiciones, tensionar o hacer que prevalezca su postura.

¿Piensa que las condiciones están dadas en el país para que se establezca una nueva ley de radiodifusión?

Si no hay una nueva ley de radiodifusión la democracia corre serio peligro. Creo que los nuevos ejércitos de ocupación que golpean la libertad de los argentinos son los medios de comunicación.

¿Por qué afirmó que el jefe de Gabinete, Sergio Massa, es un “lamebotas” de Israel, Estados Unidos e Inglaterra?
En el comunicado número dos de la Cancillería argentina se condenó la agresión militar a la Franja de Gaza. En el tercer notificado respecto de este tema se manifestó la consternación por la voladura del edificio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) con novecientos refugiados dentro. Yo no planteo que se expulse al embajador de Israel, pero no se lo puede recibir siete días después. O en todo caso debería haber habido un gesto similar con la comunidad árabe. Se recibió a los judíos pero se negaron a hacerlo con los árabes. Eso es propio de un “lamebotas” de Israel, de Estados Unidos y de Inglaterra. El eje dominante en la era Bush. Esperamos que se modifique o finalice con el gobierno de Barack Obama (el flamante presidente estadounidense).

¿Fue justo el trato con la titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), María José Lubertino?

Ella dijo que Israel había violado normas internacionales y fue cruzada violentamente por Massa. Por otro lado la Cancillería condenó el ataque a la Franja de Gaza.  No veo una incongruencia entre lo que dijo Lubertino y lo que expresó el canciller Jorge Taiana. La conducta fuera de lugar fue la del jefe de Gabinete.

¿Qué opina de que el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi dijera que en marzo habrían marchas y paros masivos, aprovechando la discusión por las paritarias?
Acá pasan varias cosas. En primer lugar, al no estar aprobada la resolución 125, los pequeños y medianos productores se pierden de pagar 10 o 12 puntos menos de retenciones. En segundo, cuando la soja estaba 608 dólares en el mercado de Chicago, ellos aconsejaron no vender. Es más, hicieron un lockout patronal. Metieron 20 millones de toneladas de granos en los silos bolsa y se les derrumbó el precio internacional. ¡Se quieren matar! Entonces, están buscando cómo liberar esa gran cantidad de granos sin pagar impuestos para poder equilibrar la situación de liquidación de importaciones cuando ellos tenían el precio internacional a 608 U$S. Un mamarracho que se ve agravado por esta destapada de olla que generó la eliminación de las cartas de porte. Un gran negocio que hacía que los muchachos (así se refirió D’Elia  sobre el consejo directivo de la FAA) tuvieran sueldos de 13 mil pesos para arriba.

El filósofo Santiago Kovadloff dijo que usted les quitó a los judíos argentinos su identidad nacional cuando les pidió que fuesen a reclamar en contra de lo que estaba haciendo “su país” en Gaza, refiriéndose a Israel.
Tuvieron que hacer una interpretación semántica horrorosa y forzada. Me acusaron de utilizar mal la palabra “su”. Por esta razón hoy mandé una nota a Lubertino explicando que en ningún momento quise negarle la ciudadanía a nadie. Es un disparate. Creo que es un esfuerzo grande de dirigentes muy desgastados de la comunidad judía, que están buscando que no se hable más de los 500 pibes asesinados en la Franja de Gaza. En la Argentina no hay antisemitismo, hay anti negrismo. A mí me dicen: “negro de mierda” y “gordo puto” todos los días en los blogs. Yo no veo a ningún referente de la comunidad judía que sea maltratado. Ni hablar si sos boliviano, paraguayo, chileno o peruano cómo te va en este país. Creo que la única xenofobia que hay en Argentina es contra los pobres, los migrantes, los morochos…

¿Qué piensa del armado electoral que está haciendo el Frente para la Victoria (FPV) en la ciudad de Buenos Aires, incluyendo a personajes como Aldo Rico?
Es una contradicción. Si Kirchner quiere pagarle a los traidores, que les pague. Ahora, que no mate a los leales.

¿Leales como quién?
Como el “chivo” Rossi, por ejemplo (Agustín Rossi, presidente del bloque de diputados kirchneristas). Si arreglamos con Reutemann para ganar, del cual ya sabemos que nos va a traicionar y por eso tiramos a la cloaca a gente como Rossi, me parece un error muy grande. Prefiero ganar con los nuestros y no con los que ya sabemos que van a jugar para otro lado.

¿Cómo le ira al Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires?
Vamos a ganar por lejos.

(Planeábamos seguir con las preguntas cuando Luis D’Elia sacó una carpetita con las encuestas del día y comenzó a hablarnos de las mediciones de su movimiento en territorio bonaerense).

En el corazón del pobrerío: más de 30 puntos de imagen positiva. Más que muchos. Quisiera ver a Massa cuánto mide en Laferrere, en González Catán, en Isidro Casanova… (Ironizó)

¿Cuál es su opinión acerca de la política de seguridad de la provincia que gobierna Daniel Scioli?
Tuvimos avances y retrocesos. Se progresó mucho con León Carlos Arslanián (ex ministro de seguridad bonaerense) cuando se puso en caja a la “maldita policía” y se exoneró a 800 comisarios y a 3 mil oficiales. De los 42 mil efectivos, prácticamente 10 mil habían ido a parar a la calle.  Se habían introducido los foros de seguridad. Y se iba asimilando el concepto de democratizar la seguridad ciudadana. Y de la noche a la mañana, llegaron estos muchachos y dijeron: “desde ahora todo el poder a la bonaerense”. Los que somos de Buenos Aires y conocemos este tema sabemos que eso fue un error. La policía debe estar subordinada al poder político, dirigida por éste.

¿Por qué se da el acercamiento del ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, con el Gobierno?
Quiero creer que es para discutir la Capital Federal. Alberto es el presidente del Partido Justicialista de ese distrito y entiendo que el acercamiento tiene que ver con eso.

¿Piensa que el rol conciliador y mediador que tuvo durante el conflicto con el campo puede ser una de las explicaciones del reencuentro?
A mí personalmente no me gustó el papel que jugó durante la crisis del campo. Sin embargo no creo que se trate de un traidor, ni mucho menos. Creo que es un tipo con una perspectiva más de centro derecha que hizo un gran aporte para la construcción de este espacio.

¿Podrán los piqueteros romper con el prejuicio y la mala imagen que tienen con una parte de la sociedad?
Basta con mirar los números para darse cuenta que sí. Si bien sigue habiendo un fuertísimo rechazo, existen zonas como Tapiales, un lugar de clase media-media, en donde tenemos un 31 por ciento de imagen positiva. Otro lugar, en este caso del conchetaje, como es Ramos Mejía, 21 por ciento. Yo antes no podía pasar ni por una vereda de Ramos. Algo está pasando en la cabeza de la sociedad. Me parece que se viene una crisis importante de credibilidad de los medios de comunicación. Eso le va a hacer bien a la democracia, a la libertad y a la conciencia ciudadana.

¿El conflicto con el campo puede haber ayudado a esta pérdida de confianza en los medios por parte de la sociedad?
Y es que fue tan evidente. Cuando yo le pegué la piña al mal educado ese que me insultó durante una cuadra y media, se podía oír relatar a Sergio Lapegüe en TN: “D’Elia le pegó cobardemente… delincuente”. Y ese periodista es hijo del general Lapegüe, el número dos de Bussi en Tucumán. No es un pibito cualquiera. Es un chico criado en “casa de fachos”. Esa situación hay que contrastarla con la agresión que sufrió el “chivo” Rossi y el relato periodístico que casi exculpaba a los agresores diciendo: “es que están tan preocupados por la sequía”. La gente no es boluda. En algún momento le cae la ficha y en seguida ve como se tratan de manera distinta los temas. Después nos enteramos que ese tal Alejandro Gahan (el hombre que recibió el puñetazo de D’Elia) no era un inocente vecino del norte de la ciudad. Era el vocero del coronel Valentino, principal acusado de gravísimas violaciones a los derechos humanos en Entre Ríos. O sea que de inocente, nada.

Escrito por Facundo Alé.