13.07.2009 - 01:07 /

Víctor Santa María: “La verdadera lucha que tenemos los sindicatos no es únicamente económica, es cultural”


Lo dijo el secretario General del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH), Víctor Santa María, un sindicalista atípico en la Argentina. Si bien es dueño de la verborragia y la facilidad propia de quien suele enfrentar las cámaras, también entiende que la cultura debe ser parte integral de los sindicatos. Por esta razón, SUTERH es dueño del centro Cultural Caras y Caretas, así como de su revista y posee la radio AM 750, entre otras ofertas culturales.

En la entrevista que le concedió a Politicargentina, habló sobre el aumento que recibirán los encargados de edificio, los mecanismos para afrontar la crisis económica, acerca de sus vínculos con Néstor Kirchner, sobre el 24 de marzo y hasta respondió duras acusaciones de Vilma Ibarra, quien lo había acusado de tener “más denuncias que votos”.

¿Qué opina de las políticas del gobierno respecto del cuidado del empleo en este momento de crisis internacional?
Ante una situación como ésta la mejor vacuna es tratar de fortalecer nuestro propio empleo. Se ha demostrado en estos últimos años -sobre todo desde el 2003 a la fecha- que la Argentina pudo salir adelante con el consumo interno, el cual se consigue mediante el bolsillo del trabajador, el cual depende del salario.

Cuando alguien cobra su sueldo, alimenta y educa a su familia. Antes del comienzo de las clases, por ejemplo, los padres se encargan de comprarles los útiles a sus hijos. Todo eso es mano de obra nacional y hace que se mueva la rueda productiva.

Esa estructura económica es la que no debemos perder de vista, especialmente en un contexto como éste. Donde todo lo que hoy no se exporta, debemos, de a poco, ir incorporándolo al mercado interno. Para no sólo fortalecer nuestra economía, sino también las necesidades de nuestra gente.

Un hombre que militó con usted lo calificó como “un gordo –no por su peso, sino por su poder- con un perfil cultural que un Hugo Moyano, por ejemplo, no tiene”. ¿Se considera una isla dentro del sindicalismo argentino?
Realmente no. Formo parte del movimiento obrero organizado. Formo parte de la CGT. Comparto la idea de defender a los trabajadores. Aún así, trato de tener una identidad, que es la que tiene mi sindicato. La verdadera lucha que tenemos por delante no es únicamente económica, relacionada con el salario, el empleo o la formación previsional. Tiene que ver con la cultura. Por eso tenemos iniciativas culturales como el Centro Cultural Caras y Caretas y su revista.  Creo que son muchos los frentes que el movimiento obrero tiene que atender para poder cambiar la mentalidad de muchos que, cuando un trabajador recibe un aumento salarial, en lugar de apoyarlo, lo critican.

Respecto del aumento salarial, hace poco leí en Clarín declaraciones de personas que decían: “los administradores y encargados deciden cuánto debemos pagar los propietarios”. ¿Qué opina de estos dichos?
Lo que suele suceder, especialmente en la Capital Federal, es la poca capacidad que tenemos de participar de las reuniones de consorcio. Ahí es donde, por ejemplo, se designa el encargado o se elige el administrador, quien tiene la potestad y el poder del consorcio para poder sentarse en una mesa de discusión. Creo que el primer error pasa por nuestra reticencia a sentarnos en ese tipo de reuniones.

Lo que tenemos que tener en cuenta es que nosotros, como trabajadores, no tenemos la potestad de opinar sobre otros sectores, en este caso: el empleador. Ellos también se organizan y tienen sus leyes, como las tenemos los trabajadores.

¿Qué piensa de quienes se quejan de que, después del tarifazo de gas y luz, ahora perciban un nuevo aumento en sus expensas?
Este tema hoy es muy sensible, porque la mayoría de los porteños vivimos en edificios de propiedad horizontal. El impacto del salario del encargado en las expensas es bastante alto. Si tomamos el dato de que un portero hoy tiene un aumento del 20 por ciento, el incremento en las expensas sería de un 8 por ciento promedio en la Ciudad de Buenos Aires. Por esta razón, esta situación resulta muy sensible para la población. Aún así, nosotros como sindicato no podemos perder nuestro objetivo de que los trabajadores tengan un mejor salario.

¿Qué vínculo lo une a Néstor Kirchner?
Ambos formamos parte del Consejo Nacional del Partido Justicialista. Él es el presidente del partido y yo soy parte de ese consejo. El único vínculo que nos une es político.

¿Qué piensa de la actualidad del PJ en Capital Federal?
Se encuentra en un proceso electoral, tratando de conformar un frente amplio. Tenemos un consejo que se reúne mensualmente. Estamos en plena reconstrucción de nuestra sede y viendo con expectativas todo el escenario electoral que se avecina para este año.

¿Qué opina de la gestión Macri?
En la mayoría de los temas que trató de accionar dejó mucho que desear. Prometió cosas que no cumplió. Quizás por ineficiencias propias o por algunas cosas de las cuales él responsabiliza al Gobierno nacional. El hecho es que generó una expectativa muy grande en la gente, que hoy, se ve defraudada.

Usted dijo que Aníbal Ibarra era un “traidor”. ¿Qué opina de lo que fue su gestión?
Fue interesante para los vecinos. Tal es así, que fue varias veces plebiscitada y obtuvo buenos éxitos electorales. En muchos casos lo apoyamos, en muchos no. Marcamos los errores que nos pareció oportuno remarcar y lo felicitamos cuando las cosas se hicieron bien, por ejemplo, con la preclasificación de los residuos (el plan de Basura Cero). Algo para criticarle, en materia de educación pública, fue que tuvo un discurso distinto de su práctica. De hecho, fue el período en donde más se aumentaron las matrículas en las escuelas privadas. Esto habla de las contradicciones. Nosotros tratamos de felicitar las cosas que se hacen bien y criticar las que se realizan mal.

Vilma Ibarra (la hermana de Aníbal) dijo que usted tiene más denuncias que votos…
Los Ibarra tienen un problema ideológico con el peronismo que, creo, se deberá resolver ideológicamente. Yo les podría responder de forma facilista y decirles que ellos tienen más muertos que yo causas en mi contra. Lo que pasó en Cromañón no es un tema menor. Ellos nunca hicieron una autocrítica. Vilma Ibarra fue responsable política de esa gestión, porque toda la gente que trabajaba en el sector respondía a ella. Debería hacerse una autocrítica y tratar de reconciliarse con los familiares por el daño que se les han causado.

Por último, le pido una reflexión sobre el 24 de Marzo.
Fue un día trágico para todos los argentinos, ya que no solamente se interrumpió un gobierno democrático elegido por el pueblo, sino que también se instauró un estado terrorista que torturó, desapareció y mató a mucha gente. Creo que tomar este día como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia fue una medida acertada del Gobierno nacional, para que podamos recordar y que nunca más vuelva a suceder lo que pasó en la Argentina durante tantos años. Mucha gente fue ignorante de este tema y entonces, por omisión o acción, avaló esta clase de gobiernos pensando que eran una solución. Se ha demostrado que ningún gobierno autoritario y de facto puede servir para el pueblo.

Escrito por Facundo Alé.