En una entrevista exclusiva con Políticargentina, Patricia Vaca Narvaja, vicepresidenta de la Cámara de Diputados, recuerda sus años de militancia, supone que el oficialismo puede conservar la mayoría en el Congreso y evalúa el rol de la oposición en el recinto. Además, habla de los peronistas alejados del FPV e ironiza sobre las versiones que indican que Kirchner se bajaría de la candidatura.
¿Cómo se acercó a la política y cuál fue su recorrido como militante?
Vengo de una familia numerosa, somos doce hermanos que desde chicos convivimos en almuerzos y cenas con la temática de los problemas políticos y sociales. Mi padre fue un hombre político de Córdoba que nos transmitió a cada uno de nosotros la inquietud por la cosa pública y la cuestión social. En mi caso particular, me empecé a vincular con la política en el secundario. Yo iba a un colegio privado de unas monjas muy comprometidas, así que íbamos dos tardes por semana a dar apoyo escolar al Libertador, un barrio muy emblemático de la provincia.
Seguía la situación de lo que pasaba en la Argentina muy de cerca por mis hermanos mayores, algunos de ellos muy conocidos, sobre todo Fernando, de mucho compromiso militante. También trabajaba con un cura cordobés en otro barrio muy humilde, aunque no tenía mucho tiempo porque estudiaba instrumentación quirúrjica y salía de mi casa a las seis de la mañana y volvía a las ocho de la noche. Así transcurrieron las cosas hasta el secuestro y desaparición de mi papá en el ´76, cuando tuvimos que asilarnos en la embajada el 23 de marzo.
Amanecimos con el golpe. Mi mayor militancia empieza en el exterior, en una tarea con familiares de desaparecidos mucho más permanente. Volvimos en el ´82 y aquí en Buenos Aires conocí a un porteño y me quedé. Me integré al peronismo de la Capital: estuve en la JP y en el Movimiento de Mujeres, siempre dentro del Peronismo Revolucionario, antes conocido como Intransigencia y Movilización Peronista y luego vinculado a la Renovación. Más tarde, apoyamos a Menem en la disputa con Cafiero y fuimos parte del Gobierno. Ingresé en la Municipalidad en el área de Solidaridad Social. Nos hicimos cargo de muchos comedores nocturnos en la Ciudad para combatir la situación de desempleo y hambre que atravesaban muchas familias. En la medida que eso fue mejorando, comencé a trabajar en el área de Defensa al Consumidor. Cuando vi los cambios estructurales que se venían con la desregulación, me pareció que uno de los temas que el Estado debía encarar era la protección de los más vulnerables en el mercado que eran los ciudadanos consumidores. Creé el Consejo Municipal del Consumidor dentro de la Municipalidad. Estuve allí hasta el ´95, cuando comencé a ver que el proyecto que encarnaba Menem no tenía que ver con lo que nosotros queríamos y renuncié. Comencé a trabajar en Consumidores Argentinos, una organización de defensa al consumidor. Veía que la herramienta política del PJ no coincidía con la concepción que yo tenía de lo que debía ser el peronismo, así que dejé la política partidaria y me dediqué a esa ONG. Allí seguí hasta el 2003, cuando apareció un nuevo proyecto que me volvió a enamorar de la política y me incorporé de lleno a él con la convocatoria de Kirchner. Asumí como subsecretaria de Defensa al Consumidor de la Nación.
En el 2005, el entonces gobernador De la Sota me propuso que integrara la lista de Córdoba porque veía en mí una identificación de pertenencia muy clara con el proyecto del FPV. Y aquí estoy, como diputada. Fui elegida cuatro veces vicepresidenta de la Cámara, lo cual es un honor porque no es algo habitual que alguien que llegue como diputado arranque con ese nivel de autoridad y protagonismo. En diciembre termina mi gestión, y estamos pensando en la conformación de una referencia electoral para Córdoba. Yo estoy dispuesta a dar esa pelea, porque en mi provincia hay mucha gente que quiere acompañar con su voto este proyecto político.
El Congreso recuperó un alto nivel de protagonismo. ¿A qué atribuye este hecho?
Primero, a que comenzaron a darse debates en torno a la construcción de un nuevo modelo político con un Estado mucho más presente, que requiere la revisión de cuestiones que hicieron que en los ´90 el Estado “fuera para atrás”. Por otra parte, la discusión de la resolución 125 hizo mucho más visible al Congreso. Pareció que el trabajo del recinto comenzó allí, cosa que no es cierta, pero toda la atención pública y mediática se trasladó a esa discusión. Tiene que ver también con que se han dado debates interesantes y de fondo acerca de distintos modelos de país. En ese marco, cuando se ve que hay una mayoría, se intenta reducir nuestra llegada como diputados pertenecientes a un determinado proyecto político a una simple participación individual. Yo como diputada por Córdoba represento a los cordobeses, pero sobre todo a aquellos que me votaron por ser expresión política de un proyecto político. En general, los diputados tenemos una identificación con una idea y un proyecto colectivos y no individuales. Venimos por espacios políticos. Es importante señalarlo, sobre todo cuando se dice “hagan lo que el pueblo les pide”. Nosotros somos coherentes con un proyecto político que fue votado: desarrollo industrial, generación de empleo, distribución de los ingresos, salud, educación.
¿Cree que el oficialismo conservará su mayoría en la Cámara después de junio?
A la hora de que los ciudadanos decidan habrá un momento de reflexión de cómo estamos, qué hicimos y hacia dónde vamos. Estamos en un momento de pulseada fuerte. Nuestro proyecto político toca fuertes intereses económicos de sectores que no quieren que sigamos avanzando, ofrecen mucha resistencia y buscan de qué manera evitarlo. Por eso también hay una campaña muy importante de descalificación permanente de lo que hacemos, muchas veces disfrazada en cuestión de formas y olvidando las temáticas de fondo. Pero creo que a la hora de reflexionar, cuando se haga un análisis profundo, pesará nuestra propuesta de un modelo productivo de más empleo con valor agregado. No caben dudas de que todavía falta mucho, porque venimos de una situación muy mala para los argentinos. Hay dos o tres generaciones de jóvenes que nunca vieron a sus padres trabajar de manera permanente. Pero creo que cuando analicemos la manera en que, en medio de esta crisis internacional, debemos defender el empleo, el rol del Estado, la salud y la educación, prevalecerá lo más importante por sobre lo formal o gestual que puede gustar o no, más o menos, a la gente.
¿Cuáles serán los principales problemas económicos en la segunda mitad del año?
Tendrá que ver con el sostenimiento de la actividad económica, el mercado interno y el empleo. Será importante la tarea que Cristina está realizando para que nuestros embajadores se conviertan en corredores de nuestros productos y servicios en otros países. También habrá que hacer un cambio cultural, sobre todo los empresarios, para integrarnos mucho más con Brasil y la región. Del 66 por ciento del crecimiento de estos años, casi el 40 se explica por la mejora del consumo interno. Si ampliamos ese mercado a Brasil y el resto del Mercosur, estamos hablando de 240 millones de personas. Debemos avanzar en el trabajo codo a codo que viene haciendo Cristina con Lula.
¿Qué siente al ver que compañeros de ruta de la militancia peronista como Solá, Reutemann y en otra línea Pino Solanas se alejaron del proyecto del FPV?
El peronismo es un movimiento muy amplio que tiene distintas interpretaciones de la realidad económica, política y social de la Argentina. De hecho, muchos de los partidos que aparecieron estos últimos años son desprendimientos del peronismo y hay peronistas en todos lados. En el caso de Reutemann y Solá, creo que su alejamiento tiene que ver con un sinceramiento de los intereses que decidieron representar. En esta pulseada por la distribución del ingreso, decidieron estar con los sectores que tienen más y no con los más vulnerables. Representan otro modelo de construcción económica, política y social, y me parece bien que se sinceren.
¿Y en el caso de Solanas?
Él también tiene una historia de convicción respecto de estos temas. Yo diría que es fácil plantearlos en términos de lograr las máximas reivindicaciones que uno tiene para su país. ¿Qué más quisiera que todos los recursos fueran nuestros, o que la distribución del ingreso se diera de la noche a la mañana? Pero lo cierto es que también hay que plantear las cosas desde la responsabilidad de la gestión. Como subsecretaria de Defensa al Consumidor, a mí obviamente me hubiera gustado avanzar más, por ejemplo, en lo vinculado a la competencia contra los grupos concentrados. Pero hay que ir construyendo la fuerza social suficiente para lograr esos objetivos. En la discusión de la 125, donde se discutía una cuestión de fondo como la distribución hacia los sectores que menos tienen, no supimos generar la correlación de fuerza social suficiente para ganar en el Congreso. Entonces uno tiene sus objetivos de máxima, pero también tiene que ser responsable para ver cómo alcanzar esas metas en la gestión de todos los días.
¿Cómo evalúa el rol de la oposición en el Congreso durante los últimos años?
Hay de todo un poco. Lamentablemente hay sectores que practican la oposición apostando al fracaso del otro. La Coalición Cívica o el sector de De Narváez-Solá practican una oposición destructiva antes que constructiva. Esto tiene que ver con una historia reciente de democracia que debemos ir reconstruyendo, y también con una crisis de los partidos políticos. Hoy hay que ver de qué manera podemos generar mecanismos para que los jóvenes se sientan comprometidos a participar en algo, y eso es una responsabilidad nuestra. Que todo sea “blanco o negro” no contribuye, así que espero que la oposición deje de apelar a descalificativos e impulse propuestas superadoras.
¿Cree que se puede volver al bipartidismo?
No lo sé. Yo veo un bloque nacional y popular, y otro que expresa intereses concentrados y poderosos que en nuestra historia han prevalecido mediante otras formas de gobierno.
En algunos medios trascendió que Kirchner podría no presentarse como candidato porque le habrían llegado algunas encuestas que lo dan a De Narváez como ganador. ¿Qué hay de cierto?
¿Los medios dicen toda la verdad? Si se les aplicara el artículo 4 de la Ley de Defensa al Consumidor, muchos medios serían sancionados y multados por no dar información suficiente y detallada.
Escrito por Facundo Barrio.