Luis Zamora, candidato a diputado por el partido Autodeterminación y Libertad, charló con Políticargentina acerca de sus propuestas para las próximas elecciones. Opinó sobre las candidaturas testimoniales, el rol de la oposición y el proyecto de una nueva ley de radiodifusión. Por último, dejó en claro por qué los sectores de izquierda están tan divididos en nuestro país.
¿Cuáles son tus propuestas en caso de ganar en las próximas elecciones?
Nuestras propuestas tienen que ver con todo lo que impida el saqueo de nuestros recursos desde el exterior. Es bastante habitual hablar de que nuestro país y los de la región necesitan recursos externos, inversiones, etc. Proponemos prohibir la minería a cielo abierto con uso de sustancias tóxicas y hacer público todos los emprendimientos petroleros. También interrumpir los pagos de la deuda externa, investigar, y determinar públicamente los resultados de esa investigación. Esa deuda ya fue pagada varias veces y, además, ya se ha acreditado que es fraudulenta. Otra propuesta es crear un sistema bancario que sea público pero no estatal. Público significa de toda la comunidad, administrado y gestionado por los trabajadores, usuarios o consumidores. Depende de la empresa o explotación de las que estemos hablando.
Proponemos también prohibir las inversiones extranjeras en Argentina. Y con respecto a las que ya están, investigar cada una y ver cuáles son beneficiosas y cuáles no. Y quedar abierto a que si se necesita alguna inversión para algo muy puntual se puede autorizar, pero sobre la base de que es una de las formas de fuga de capital en el país.
Tenemos intenciones de transformar el modelo agroexportador basado en el monocultivo y en la soja, que es profundamente perjudicial para el país. Nos transformó en soja-dependientes y eso hizo que se haya expandido la frontera agrícola. El dengue y Tartagal están vinculados al avance de la soja.
Néstor Kirchner planteó que el resultado de las próximas elecciones será una ratificación al modelo vigente o el abismo. ¿Cuán cierto es esto?
La crisis del capitalismo a nivel mundial es muy profunda. Es sistémica, financiera, económica, climática, energética, ambiental. Los próximos años van a ser muy duros en el mundo y para nuestra región. Lo que dicen los Kirchner es un mecanismo de marketing electoral, es extorsionador. La Argentina actual es bastante parecida, estructuralmente hablando, a la del 2001. Seguimos con problemas de deuda externa, y distribución desigual de la riqueza, más agudizada que en la época del menemismo. Lo que pasa es que (Elisa) Carrió y (Felipe) Solá utilizan también ese discurso en cual, si siguen los Kirchner, se hunde la república. Es la desesperación de los candidatos ante la crisis de representación que sufre el país y el mundo. Con una brecha entre la población y las instituciones tan grande que tratan de llamar la atención. Ellos utilizan ese mecanismo. Pero no vamos ni al Apocalipsis que dice la líder de la Coalición Cívica, ni al 2001 en el sentido que se viene un corralito. El país es el mismo, los Kichner no lo cambiaron.
¿Y respecto a la situación económica, eso tampoco cambió?
Si, por supuesto. Hubo una coyuntura económica a partir de la devaluación que, junto con una mano de obra tan barata, los empresarios empezaron a invertir de nuevo. Hubo reactivación combinada con los precios internacionales de las commodities. Eso ha hecho que se viva una coyuntura que se terminó. Los efectos de la devaluación se agotaron. En estos años subieron los índices de empleo, bajaron los de pobreza e indigencia. Pero como estructuralmente hablando, el país no cambió, empezaron a subir los índices nuevamente. Esto indica que el país es el mismo.
¿Cuál es tu opinión sobre las candidaturas testimoniales?
Las rechazamos. Es el sistema de ellos que nos hacen creer que votar cada dos años es democracia, pero es aguantar que no cumplan nada de lo que prometieron. Nos hacen creer que el pueblo gobierna de esa forma. Por la desesperación de ganar a pesar a la desconfianza recurren a este tipo de cosas.
Son las candidaturas testimoniales pero son también los radicales y Carrió que se habían dicho de todo durante 8 años, y ahora se amontonan como si nada. Es también Solá que se va del Kirchnerismo después de acompañarlo durante años, y parece que ahora es el principal opositor. Las candidaturas testimoniales implican no sólo que no van a cumplir una vez que asuman los mandatos, sino que anticipan que ni siquiera lo van a asumir.
Es la degradación del sistema que ellos quieren hacer creer que es democracia. Es pan para hoy y hambre para mañana, porque ellos mismos están desprestigiando todo.
Hay candidaturas testimoniales también en el acuerdo cívico.
¿Cuál te parece que es el rol de la oposición? ¿Coincidís con el gobierno en que hay un vacío de propuestas?
Hay dos clases de oposiciones. Estoy seguro que De Narváez quiere sacarlo a Scioli y ser gobernador. Es un opositor férreo y decidido. ¿Pero tiene proyectos o sólo quiere hacer lo mismo que siempre?
Carrió quiere sacarlo a Kirchner, pero después de haber estado juntos en el 2003. Ahora están separados, pero pelean por tener el mismo cargo. Lo quiere sacar para gobernar ella. Son opositores pero el proyecto de país no es muy diferente. Unos dicen que hay que ir al Fondo Monetario y otros van a ir sin decirlo. Prat Gay, por ejemplo, dice que hay que volver al FMI. Kirchner está planificando retornar, pero no lo puede decir en campaña porque hizo su fuerte de esas banderas.
Es el mismo proyecto de país. Volver a pedir prestado, endeudarse. Ver si relacionándose con los organismos internacionales vienen inversiones. Y si vienen, ponen un dólar y se llevan 4. Con lo cual, al poco tiempo la Argentina vuelve a entrar en crisis. Como proyecto de país no son opositores. El rol de la oposición debería ser construir un proyecto distinto a éste, que tendrá las formas y los métodos que los pueblos decidan. El gran desafío hoy es sacarnos de encima esta gran corporación política que tenemos hace tantos años. Y eso no ha variado. La gente está escéptica que pueda sacárselos de encima, pero inquieta porque empieza a ver síntomas de que el modelo económico se agotó.
¿Que opinás sobre el proyecto de la nueva ley de radiodifusión?
Creo que es muy importante discutir el tema de la información y la diversidad de las opiniones para alimentar los debates públicos. Y es imposible hacerlo hoy en día con la ley vigente desde la dictadura y con la propiedad de los medios en manos mayoritariamente privadas. La información y la difusión de ideas no puede ser ningún objeto de lucro ni ser parte de una empresa periodística. La necesidad de expresarse es tan importante como respirar. Nosotros somos partidarios de que se ponga en debate, pero de la forma opuesta que la que plantea el gobierno. Ellos diseñan un proyecto en una pelea contra los grupos privados de comunicación y nosotros creemos que tienen que ser públicos. Intervenimos en ese debate para reclamar esto. Para que todos tengamos acceso a expresarnos. Para que esto suceda no pueden seguir en manos privadas, pero tampoco estatales, porque sino pasa como con la jubilación privada.
¿Cuál es tu opinión de la izquierda hoy en día en nuestros país y por qué crees que están tan divididos?
Creo que quedaron muy en el dogmatismo. Muy cerrados en repetir casi religiosamente conceptos aprendidos muchas décadas atrás. Nos parece que ser de izquierda lo ligamos siempre a la rebeldía no sólo a un sistema, a los dogmas.
Hay sectores de izquierda, como nosotros, que estamos tratando de buscar caminos distintos, recorridos más exploratorios, menos dogmáticos, abriéndonos a que hay más preguntas que respuestas y a buscarlas popularmente. Eso hace muy difícil la unidad. Porque uno puede unirse, pero si se encuentra con partidos de izquierda que repiten lo mismo que los partidos tradicionales y el rol del pueblo no tiene más que el de seguirlos, es muy difícil acordar. Y más cuando uno está alentando un sistema de representación que cuestiona. Lo cual no quita que si estuviésemos en el Congreso y estuviera Pino (Solanas) tendríamos cosas para hacer juntos.
¿Creés en la necesidad de armar un espacio de centro izquierda frente a lo que viene con De Narváez o Macri, espacios de derecha?
Unir filas en la lucha cotidiana seguramente pasará. Seguiremos haciéndolo. Pero los acuerdos electorales tienen que ser más serios, en base a programas. No es bueno alimentar falsas expectativas respecto a frentes que al día siguiente se disolverán. Yo tengo un respeto grande y personal por Pino (Solanas) pero no tengo confianza ni simpatía política con la gente que lo rodea. Para discutir hay que hacerlo con seriedad y tiempo.
Escrito por Ana Inés Cabral.