En una entrevista con PolíticArgentina, Julio Piumato, tercer candidato a diputado por el oficialismo en la Ciudad y titular del gremio de judiciales, criticó duramente a la oposición, especialmente a quienes serán sus competidores en Capital Federal en las próximas elecciones de junio. Dijo que la gestión Macri "es un desastre" y se refirió a Alfonso Prat Gay, el candidato por el Acuerdo Cívico y Social, como “un cuadro formado por los centros financieros”.
“A Prat Gay se lo impuso el Fondo Monetario a (Eduardo) Duhalde como presidente del Banco Central. No es una persona que responda a una política argentina, sus jefes están fuera del país y son esos jefes los que desarrollaron las políticas que contribuyeron al saqueo de la Argentina”, criticó Piumato. Y fue más duro aún con el oficialismo porteño: “Todas las políticas que se están haciendo en la Ciudad de Buenos Aires tienen que ver con los ‘90: abandonar la salud y la educación pública, abandonar la construcción de viviendas sociales, las obras públicas. Hay todo un mecanismo por el que todo el presupuesto de la Ciudad va a un grupo de empresas, obviamente amigas del Gobierno, que se llevan todo el presupuesto, lo mismo que se hacía en los ‘90 a nivel nacional”.
¿Y por qué cree entonces que Gabriela Michetti tiene una imagen positiva tan alta?
Porque se la arman la imagen. El otro día pasaban en televisión cuando juró como Vicejefe de Gabinete. ¿Algún periodista o algún medio de comunicación le dijo ‘usted no cumplió con su juramento, porque no trabajó nunca, no fue nunca a la sesión, no presentó ningún proyecto de ley en la Legislatura’? La imagen se la generan los medios, porque nadie le pregunta, no ponen en evidencia las cosas objetivas, lo que está haciendo. Lo concreto es que no trabajó, la función última, a la que renunció para esta nueva función, no la cumplió nunca. Eso sí es un fraude a la gente. Ahora, como los medios de comunicación responden al poder económico concentrado, a estas cuestiones las soslayan.
Como candidato a diputado porteño ¿cómo ve a la Ciudad?
La gestión (Mauricio) Macri es un desastre, lo dicen en todos los barrios. No sólo abandonó la zona Sur, porque falta que, como hicieron en San Isidro, pongan un muro que separe al Sur del Norte. La zona Norte también está abandonada. En Las Cañitas agujerearon las calles para cambiar las cloacas, hacer desagües pluviales… y después frenaron todo. Y lo dejaron abierto, porque no previeron que por ahí pasaba las cañerías de gas. Todos los vecinos de Cañitas saben lo que pasó, no es un invento. Son todos negocios, no hay políticas sociales. Y esto lo percibe la gente de todos lados. En los hospitales te dan turnos para un año y medio después. En la Provincia de Buenos Aires, con todos los problemas que tiene, te dan turno para siete días. Entonces, área que toques, te das cuenta que no funciona
¿Y por qué habría que votarlo a usted?
Fundamentalmente hoy se vota entre dos modelos de Argentina. Un modelo, que se inició en 2003, que es la continuación histórica del proyecto nacional y popular que se llevó adelante en la Argentina con el peronismo a partir de 1945. Ese movimiento, que fue la revolución peronista, cambió la historia de la Argentina porque integró definitivamente al quehacer político al conjunto de la población, a los trabajadores, que hasta ahí eran vistos como el aluvión zoológico. Esto es importante porque esa misma dualidad la hemos visto el año pasado con los empresarios del campo: la doble visión del piquete paquete, el desprecio que se nota hacia los sectores más populares, una constante que yo creo que tiene que ver con la cuestión de la justicia social. Hay sectores en la Argentina que no soportan la redistribución del ingreso, que piensan una patria para pocos. Para ellos la riqueza de la Argentina es como una propiedad heredada de sus antepasados, no soportan que la riqueza que se produjo en el país se distribuya con equidad en el conjunto de los argentinos. Nuestra visión plantea algo diferente, es una visión de realización colectiva, que piensa que nadie se realiza si la comunidad no se realiza. Esos son los dos modelos de Argentina. Un modelo que se basa en la producción, en el salario, en el reparto equitativo de la riqueza. La otra opción que tenemos es volver al pasado, volver a la década del ‘90, que sabemos como terminó. Para mí, la representación más clara de estos dos modelos es que en 2002 los jóvenes se iban de la Argentina y hoy están volviendo, es al revés. Y si están volviendo es porque no estamos tan mal como aparece en algunas grandes empresas de comunicación.
¿Usted cree que si el oficialismo no triunfa en las elecciones se volvería a diciembre de 2001?
No, el modelo que levanta la oposición es el modelo de los ‘90, que terminó como terminó en 2001, es el modelo de la concentración. ¿Qué dijo Macri? Acá hay que volver a reprivatizar las AFJP. Ahora está toda la oposición preocupada por lo que hace el Gobierno con los fondos de los jubilados. Cuando a esos fondos los tenían los privados y se los robaban, no había nadie en el Congreso que pidiera un informe, ninguno se planteó cómo se violaba tan abiertamente la Constitución. Lo mismo con Aerolíneas Argentinas. Nadie se preocupó cuando a Aerolíneas la vaciaban, cuando regalaban los aviones, entregaban las rutas aéreas. Ahora dicen que hay que fiscalizarla. La oposición tiene que ver con eso. Está claro que la alternativa es volver a ser lo de los ‘90, que terminó como terminó el 2001. ¿Los grupos concentrados que quieren? Volver a las políticas neoliberales, que ya fracasaron acá y fracasaron en el mundo, con esta crisis internacional tan brutal. La fotografía para cualquier ciudadano es 2002 – 2009: vos le preguntás a cualquier habitante de la Ciudad de Buenos Aires o del país y, si lo hacés reflexionar y recuerdan como estaban en 2002, cada uno va a encontrar cuan positivo fue su mejoramiento individual y colectivo en estos siete años. Cuando se plantee que la otra opción es volver para atrás, yo creo que ahí va a hacer un ejercicio de reflexión, que no le permiten hacer las grandes empresas de comunicación social.
¿Y cuáles son sus proyectos?
Mi propuesta, obviamente, es apuntalar todo este proyecto nacional y popular, consolidarlo y profundizarlo. Eso en líneas generales. Yo quiero impulsar, primero, que no quede ninguna ley de la dictadura vigente en la Argentina. Tenemos 25 años de democracia y es un contrasentido que una sociedad democrática mantenga leyes estructurales que fueron diseñadas por la dictadura militar. Yo represento a los trabajadores y hay una ley madre, que fue lo más avanzado que se tuvo en ley laboral en Argentina, que es la Ley de Contrato de Trabajo, que establece todos los derechos de los trabajadores. Esta ley ha sido modificada muchas veces y las mayores modificaciones las tuvo durante la dictadura militar. Cuando los argentinos recuperamos la democracia, recuperamos los derechos civiles y políticos, pero los trabajadores no recuperamos los derechos laborales que nos quitó la dictadura.
Entonces, volver al diseño original de esta ley es dignificar al que vive del trabajo. Segundo, la Ley de Entidades Financieras, esta ley que originó el festival de la economía virtual, la famosa burbuja donde uno se hacía millonario en pocos días jugando a la ruleta de las acciones y tasas de interés. Cambiar esta ley es una necesidad, porque responde a otro modelo de país. Hoy los bancos están llenos de plata y no prestan, no apuestan a promover la creación de trabajo, la inversión de las pequeñas y medianas empresas. La tercera, es la Ley de Medios Audiovisuales. Mal puede hablarse de libertad de expresión con un decreto de la dictadura militar, que está en las antípodas de cualquier tipo de libertad. Otros dos temas que preocupan: la cuestión impositiva, que tiene que ver con la redistribución del ingreso.
Hay que hacer un nuevo régimen impositivo donde se marque el sentido común, donde paguen más los que más tienen y menos los que menos tienen. Y como último, la situación de los jubilados. Los jubilados han recuperado muchísimo a partir de 2003, estuvieron diez años con los salarios congelados, cobraban 145 pesos. Fue un genocidio blanco, porque nadie se enteró, no salió en los medios. Yo creo que todavía se puede mejorar la legislación actual, que es la mejor legislación en materia de jubilación de los últimos 30 años, pero todavía se puede mejorar. Hay que garantizarles a aquellos que trabajaron toda su vida, por medio del salario y de otros beneficios, que tienen todo el derecho de vivir con dignidad.
Escrito por Alejandra Ruffo.