El diputado nacional explica por qué quiere renovar su banca en el Congreso. Habla sobre el manejo de fondos de los jubilados, sobre el gobierno de Cristina Fernández y sobre la estrategia de los Kirchner para mantenerse en el poder. También enumera los problemas de la Ciudad de Buenos Aires y cómo planea resolverlos. Por último opina acerca del interés que los argentinos tienen en política y confiesa su eutopía.
Esteban Bullrich tiene 40 años, tres hijos y hace seis años que esta en política. “Creo que el país necesita que cada uno de nosotros se comprometa fuertemente con lo que esta pasando en la política, con la política y con lo que ella dejó de hacer que es solucionar los problemas de todos los argentinos”, explica mientras mira fijo a la cámara.
Hace cuatro años que es diputado y ahora se postula para renovar su banca. Es el segundo en la lista de Unión Pro, el partido que por el momento encabeza las encuestas porteñas. “Quiero seguir haciendo propuestas, criticando y tratando de mejorar las propuestas de otros”, justifica Bullrich.
En cuanto a Gabriela Michetti, la considera una persona de mucha fuerza, que tiene una voluntad enorme y una espiritualidad muy grande que la hacen sensible a los problemas de los argentinos. Agrega que es un honor compartir lista con la ex vice jefa de gobierno porque es una mujer con la que la gente se siente identificada. “Somos jóvenes que queremos cambiar la Argentina, cada uno desde su lugar y estamos muy motivados por la energía que nos da Gabriela”, comenta.
¿Se vuelve al 2001 si pierden los Kirchner?
No. Me parece que la derrota de Néstor Kirchner en estas elecciones, derrota porque van a haber más bancas de la oposición que del oficialismo, nos va a dar equilibrio. El Congreso necesita volver a hacer equitativo, lo que nos va a permitir resolver los problemas de educación y pobreza.
Esas declaraciones del ex presidente ¿son una estrategia basada en el miedo?
Sí, lo que hace es buscar a un grupo para culpar por un miedo. Es una forma muy fácil de hacer política y muy destructiva también. No hay que tenerle miedo a Kirchner ni a los problemas grandes del país, sólo hay que tener propuestas y voluntad para resolverlos.
¿Ves valguna virtud en el proceso kirchnerista iniciado en 2003?
Sí, dos virtudes fundamentales: el manejo fiscal prolijo porque volvimos al superhabit y la independencia de la corte de justicia. Son dos influencias sanas para el futuro.
¿Qué pensás del manejo de los fondos de los jubilados?
Un día le prestamos 70 millones de dólares a una empresa de autos, otro día estamos viendo si le prestamos plata a las provincias…Me parece que no hay una estrategia clara detrás del manejo de los fondos. Creo que era más trasparente cuando estaba en manos de las AFJP. Además se está violando la ley que dice que hay que informar cómo y dónde se van a hacer los préstamos antes de usar el dinero a una comisión del Congreso que ya está formada y a la que no se está informando.
En cuanto a los problemas de los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, señala a la inseguridad y al tránsito como los más importantes. En la seguridad, la policía nunca fue transferida pero promete que en diciembre llegarán los mil primeros efectivos policiales que trabajarán principalmente en la prevención del delito. Para eso rescata que fueron instaladas más de 170 cámaras. Además propone seguir aumentando la contención social. Subsidios, inversiones en obras de gas e Internet en las escuelas.
En cuanto al tránsito acusa al gobierno de no aportar el presupuesto necesario para hacer la prolongación de subtes. También denuncia a Ricardo Jaime, el secretario de Transporte de la Nación por mal manejo y administración del dinero para financiar a los colectivos, trenes y subtes.
¿Cómo ves la participación política de la gente en la actualidad?
En un proceso de destrucción social que se viene dando en estos años, ha habido poco reclamo por parte de la sociedad. Y reclamo a través del voto. Cuando uno ve que siempre se vota lo mismo, ahí hay un problema: falta de interés. En esto hago una mea culpa porque cuando yo me metí en política en el 2002 no podía nombrar ni seis senadores de mi país. Y soy una persona con título universitario, hice un posgrado y sin embargo no sabía quiénes me representaban. Por eso digo que hay que volver a la política, al interés político. Hay que participar, acercarse a los representantes y hoy con Internet eso es muy fácil. Hay que meterse en la realidad y diseñar todos juntos el país que queremos dejarles a nuestros hijos y nietos.
¿Un deseo para la política argentina?
Mi utopía, que espero se transforme en una eutopía, como dice Mariano Grondona, un lugar dónde uno quiere llegar y que es posible, es que la Coalición Cívica y el Radicalismo conformen un gran partido político y el Pro y el Peronismo disidente conformen otro gran partido. Y volver así a partidos políticos con elecciones internas trasparentes y también que la carrera de cada uno de sus dirigentes sea lo más clara y honesta posible.
Escrito por Andrea Pignanelli.