12.08.2009 - 01:08 /

Luciano Miguens: “El sector oficial tiene que darse cuenta de que la gente quiere un cambio de actitud”




- Hasta hace unos años a Luciano Miguens no se lo veía aparecer tan seguido por la televisión, ni en entrevistas para medios gráficos o radiales. Tal vez lo hacía en los principales canales de noticias, una vez al año cuando se hacia la inauguración o el cierre de la muestra que la Sociedad Rural Argentina desarrolla en el predio ferial. Pero para el ojo desprevenido del ciudadano común que vive en la ciudad, este veterinario y Presidente de la SRA durante seis años consecutivos, pasaba desapercibido. Pero esto cambió en el 2008, a partir de la creación de la  resolución 125. Fue en ese momento en el que Miguens se transformó en uno de los cuatro representantes de la hoy tan conocida Mesa de Enlace y cosechó amores y odios entre los argentinos.
En una entrevista exclusiva para Politicargentina el ex dirigente y hoy, asesor del PRO en materia agropecuaria, habló sobre la situación del sector, mantuvo su postura de eliminar las retenciones a las exportaciones de granos y aseguró que espera que en las reuniones del campo con el gobierno se atiendan los pedidos del sector.

- ¿Qué piensa sobre la decisión del Gobierno Nacional de llamar al diálogo a la oposición? ¿Cree que es un cambio real de actitud?

- Estoy convencido de que sin diálogo, sin una mesa de discusión, un debate o un acuerdo es imposible llegar  a una solución. Me parece bien que se convoque a ese conversar. Lo que pasa es que las experiencias que tenemos los del campo específicamente con esas reuniones, las pocas que hubo, es que nunca se dieron soluciones positivas. Siempre se hacían promesas que nunca fueron cumplidas, algunas propuestas que no tenían nada que ver con las urgencias que tenía el campo y jamás pudimos ganar nada. Por eso, si esto es así, no va a tener éxito. Hay un mensaje de las urnas, tras la derrota del último proceso electoral, creo que tiene que darse cuenta el oficialismo. La gente quiere un cambio de actitud, quiere modificar esa política confrontativa, personalista, hegemónica y autoritaria que tiene este gobierno, por una política que lleve al consenso, al intercambio de ideas, a sentarse en una mesa y debatir. Por eso, si el Gobierno ha tomado esa señal posiblemente pueda ser positivo y la Argentina  por lo menos podrá recuperar el ritmo que ha perdido en el último tiempo, sobre todo este sector. Si esas señales existen y si hay atención a los reclamos, me parece que va a ser positivo. Yo soy bastante escéptico en eso porque veo como lo han tratado anteriormente y me cabe alguna duda.

- Si bien ya no ocupa el lugar de Presidente de la SRA y no conforma la mesa de enlace, ¿cuáles deberían ser los pedidos que hagan los dirigentes al gobierno en esta etapa de diálogo político?

- Ya están pidiendo lo que evidentemente tienen que pedir. Es un clamor por la ganadería y por la lechería. En estos días ya están regalando leche, porque los tambos están cerrando.

Esos dos tópicos son importantes. La emergencia agropecuaria también, por todo el tema de la sequía. Hay una ley de emergencia agropecuaria que prevé estos casos con posibilidad de estimular y apoyar con créditos, con financiamiento, con medidas de postergación de impuestos, con exenciones impositivas, o créditos a menor tasa y demás. Esas serían las urgencias. Y las economías regionales que también están necesitadas. Lo más importante es que el país tenga previsibilidad. En el campo una siembra puede postergarse un año, se pierde el año pero al año siguiente vuelve. En cambio, en la ganadería el que vende sus vacas y después intenta volver a comprarlas no vuelve mas al tambo. Es importante que la gente se arraigue a su trabajo, a la tierra, que se quede en su lugar y no que migre del campo y vaya a los centros urbanos. Si no hay estímulo, si no hay apoyo, la gente sigue ese camino. Ese es un tema que no sólo hace al sector, sino que hace al país, a los habitantes. Generar polos de desarrollo en el interior, que la gente no busque la salvación en el conurbano o en los alrededores de los centros urbanos, sino que se quede en su lugar de origen, que es su tierra y que ahí se generen polos de desarrollo con industrias.

- ¿Qué medidas se deberían tomar para favorecer la actividad agropecuaria?

- Es bueno enfatizar que hoy el campo ya no es producción: ya no es grano, cargarlo en un barco y que salga. Hoy hay que tratar de agregarle valor agregado, transformar la soja en aceite o en gasoil según se pueda. Hoy el campo es una industria. Hay que armar una política agropecuaria integral, con la política tributaria y con esa ley de emergencia, la cual, si bien existe, es antigua y hay que hacerle una serie de retoques, para que cuando haya problemas de sequía, o cuando caigan piedras, o haya inundaciones y demás, funcione rápidamente para solucionar ese problema del productor que se queda sin plata por una cosecha y no sabe cómo empieza la otra. La ley de emergencia le permite o por financiamiento o derivándole los impuestos, que reanude su actividad.

- Un mes después de las elecciones legislativas, ¿cree que el conflicto agropecuario del 2008 tuvo algo que ver con la pérdida de votos del kirchnerismo?

- Yo creo que el campo fue importante en el resultado de las elecciones. El conflicto y el hecho de haber ganado esa batalla del impuesto a la soja fue vital, pero más que nada la gente se dio cuenta que el campo no era lo que ellos pensaban. Ellos creían que el campo eran cuatro ganaderos que tenían una ganancia extraordinaria. El campo tiene productores chicos, hay 200 mil productores vacunos ganaderos, hay 10 o 12 mil tambos y hay una producción agrícola que aparentemente hoy es la más rentable, pero que también tiene un costo. Después de ese conflicto, la gente acompañó al campo. Se dio cuenta que el país necesitaba de él. Con todo eso, más la actitud soberbia del gobierno, exclusivista, confrontativa con la gente, con la Iglesia, con el campo, con el Poder Judicial y con los medios, creo que los han castigado un poco por eso. Lo importante que surgió de este acto electoral es la participación del campo, que no era parte del poder legislativo, escasamente lo hizo. A partir de esto, nos dimos cuenta de que teníamos que participar sobre todo en el Congreso.

- ¿Cómo llegó al puesto de asesor en temas agropecuarios del PRO?

- Me invitaron a ser diputado y yo dije que no, porque recién había salido de la Rural y ya tenía muchos años de participación, y creo que hay que dejarle espacio a los más jóvenes. Me esperó y me trató de convencer, pero realmente no quise. Al final me dijo que me quería pedir que los asesore en todos los temas del sector agropecuario dentro del partido y acepté. Me llaman a sus reuniones con gente del campo o a las de diputados cuando surge algún tema en el que pueda asesorar o dar opinión, eso es lo que estoy haciendo.

- Durante la campaña electoral, en el Programa Palabras Más, Palabra Menos Gabriela Michetti dijo que para ella las retenciones tendrían que bajar, pero que debían mantenerse móviles. En cambio usted dijo que pretendían la quita de ese impuesto. Como asesor del PRO, ¿tuvo tiempo de hablar sobre este tema con la diputada electa?

- Con Gabriela Michetti no hemos tenido todavía la oportunidad de hablar. Sé que las retenciones están en la agenda del PRO, como en la de los diputados de todos los demás partidos, o sea que va a ser un tema que se va tratar pronto.  El campo, en realidad, lo que quiere es que las retenciones desaparezcan. Lo que va a pedir seguramente Diputados es que esas facultades vuelvan al Poder Legislativo. En cuanto a las móviles o no móviles y las alícuotas, pienso que el campo va a pedir la  máxima: retenciones cero. Ahora, en este momento, somos concientes de que es difícil, porque hay un problema fiscal que se junta con la crisis y otra clase de problemas que tiene el gobierno. Va a costar sacarlas, pero las significativas son las de la soja, las otras no los son.

Escrito por Agustina Ordoqui.