25.02.2011 - 15:02 /

Roy Cortina: “Un triunfo de Sanz complicaría la formación de un frente”


El candidato del socialismo porteño postuló a Ricardo Alfonsín para las presidenciales y ató la viabilidad del promocionado “Frente Progresista” al resultado de las internas radicales. Sin nostalgia por Juan B. Justo o Alicia Moreau, sostuvo que “el Partido Socialista atraviesa su mejor momento en 115 años de historia”.



- El socialismo es un aliado pretendido por más de un sector, ¿cómo puede aprovechar el partido su renacimiento en la plataforma nacional?
- Es evidente que el socialismo, después de 115 años de historia, atraviesa su mejor momento a nivel nacional. Muchas fuerzas políticas quieren tener entendimientos político-electorales con nosotros. Sin embargo, eso no puede acabar en la construcción de una suerte de ombliguismo o de orgullo banal sino que debe colaborar en la conformación de acuerdos políticos más sólidos e institucionales. En realidad, se trata de ver cómo los demás espacios aprovechan al socialismo en cuanto a la lógica cohesionadora que tiene el partido. Esto puede ser muy útil para construir un Frente Progresista exitoso.

- ¿En qué se diferencian este Frente Progresista y el Acuerdo Cívico y Social?
- En muchos aspectos. Lo que buscamos es la construcción de un espacio en el que haya lugar para que existan y convivan los sesgos personales pero en el que prevalezca la institucionalidad de la fuerza política. El qué hay que hacer tiene que estar por encima del quién lo debe hacer. Es decir, la construcción programática. Desde ese punto de vista, el Acuerdo Cívico y Social cumplió un rol en un momento determinado, pero su ciclo culminó.

- Menciona una construcción programática ausente de personalismos, ¿volvería a compartir un espacio con Elisa Carrió?
- El problema no pasa tanto por el personaje, sino que lo importante es qué prevalece en un espacio político. Si se destacara el estilo de Carrió, probablemente sería negativo. De todas formas, y a pesar de la mixtura de estilos, no tendría inconveniente en integrar un frente con ella en el caso de que prevaleciera la construcción programática y no el espasmo personal.

- Ricardo Alfonsín volvió a plantear la posibilidad de aliarse con la líder de la Coalición Cívica, ¿qué opina al respecto?
- Creo que en los diarios siempre se simplifica y se saca de contexto. Alfonsín planteó lo mismo que nosotros en su momento: a Carrió no la echó nadie. Sería interesante realizar una confluencia de todos los sectores que tienen una visión crítica de este Gobierno, desde el radicalismo hasta la centro izquierda. Lo importante es que prevalezcan los criterios propositivos o alternativos para que logremos llegar a un entendimiento. Los socialistas queremos ser exigentes con las cuestiones programáticas, a diferencia de los demás dirigentes acostumbrados a ser exquisitos al momento de evaluar las vanidades personales.

- ¿El Frente Progresista tendría el objetivo de romper el bipartidismo?
- Es necesario construir una nueva alternativa en la Argentina. Yo soy muy cuidadoso respecto de impugnar sistémicamente al bipartidismo mientras se arman fosas con conglomerados y rejuntes de ambos sectores. Si hay un partido que puede hablar de tercerismos o de "antibipartidismos" es el socialismo, ya que ninguno de nuestros dirigentes se formó en el radicalismo o en el Justicialismo. Además, creemos que somos los únicos, en ese sentido, que mostramos algo innovador en la Argentina. Rosario es un ejemplo desde hace veinte años.

- Se inclinó por Alfonsín a la hora de apoyar a un candidato radical, ¿a qué se debe ese favoritismo que deja de lado a Ernesto Sanz y a Julio Cobos?

- Si bien nosotros jerarquizamos la cuestión institucional y programática, evidentemente ambas tienen algún tipo de vinculación con los sesgos de los liderazgos personales. Desde ese punto de vista, nos parece que tenemos muchas más coincidencias con las ideas de Ricardo Alfonsín que con las de otros candidatos. A pesar de que la decisión la tienen los afiliados radicales y los independientes que voten, yo creo que un triunfo de Sanz perjudicaría seriamente la posibilidad de conformar un Frente.

- Con respecto a su candidatura a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ¿cuáles serían los ejes de una hipotética gestión socialista?
- Lo principal sería abordar el problema más grande de la Ciudad de Buenos Aires: el muro invisible que divide a la Capital en dos, de un lado y otro de avenida Rivadavia. Hoy por un lado está el Norte que destaca la opulencia, y por el otro el sur que tiene enormes problemas a resolver en materia de calidad de vida, de salud, de educación, de políticas sociales y de infraestructura. Tenemos que llevar a cabo  la descentralización de la Ciudad y la construcción de una caracterización o visión de políticas públicas relacionadas con el planteamiento estratégico y no con la improvisación constante y los cambios de marcha y contramarcha a los que nos acostumbró la gestión de Mauricio Macri.

- ¿Con qué fuerzas políticas formaría una alianza para las elecciones porteñas?
- Existen dos componentes. Por un lado queremos acordar con las mismas fuerzas políticas con las que dialogamos a nivel nacional y con las que ya estamos cerca de concretar, que son el radicalismo y el GEN. Por otra parte, hay otro grupo de fuerzas políticas relacionadas con la peculiaridad del distrito y, en nuestro caso, tenemos muy buena relación con integrantes de Proyecto Sur, del Buenos Aires Para Todos de Claudio Lozano, y con Graciela Ocaña. En definitiva, se trata de distintos espacios que siempre se caracterizaron por formar parte del progresismo porteño.