Silvia Vázquez, diputada nacional y presidenta de Concertación-Forja, asegura que la situación de la comunidad Qom no cambió y que por más que la presidenta Cristina Fernández tenga convicción, "su grupo de colaboradores en la materia es muy malo". Adelanta que impulsará la derogación de la Ley 23.302, que regula la vida de los indígenas sin considerarlos. Además, subraya que los radicales cercanos al gobierno todavía son “la fuerza más importante de la transversalidad”.
La red social Twitter cumplió un rol fundamental en los hechos de represión a la comunidad Qom, ¿cómo fue la experiencia?
La comunicación es central para la defensa de los derechos de muchas comunidades que viven aisladas. Yo viajé para ver todo con mis propios ojos, y cuando noté que ningún medio de comunicación estaba en el lugar aproveché el twitter como una herramienta de defensa personal para poder comunicarme sin intermediación. Afortunadamente tuvo un impacto mediático impresionante y ese día lideramos la tendencia.Además también pude sumar fotos de las heridas de bala y de los golpes que habían recibido los ancianos y los chicos, y eso fue fundamental para borrar la confrontación de supuestos relatos. Tenía un hecho absolutamente corroborable, a pesar de la desmentida del gobierno formoseño.
¿Cómo viven ellos esta situación?
La naturalización que tienen los formoseños, no los indígenas, sino los criollos, respecto de la violencia política y la persecución, es alarmante. Sufren tanto miedo que llegan al punto de tomar como algo cotidiano que una camioneta los persiga y les saque fotos.
¿En qué estado se encuentra hoy la situación de los Qom?
Igual. En diputados intentamos empezar un proyecto para llevarles agua potable, pero los diputados del Frente para la Victoria en Formosa ignoraban las fotos que yo les mostraba y decían que ya la tenían. Después logramos que algunos viajaran a Buenos Aires e hicieran una conferencia de prensa, pero nada dio resultado.
¿Cómo analiza la contradicción en la que incurre el gobierno nacional al fomentar el respeto de los derechos de los pueblos por un lado y cubrir los hechos de violencia por el otro?
Creo que la presidenta Cristina Fernández, como todo primer mandatario, lo que recibe es lo que sus colaboradores le acercan, por eso todo depende mucho de la honestidad intelectual que ellos tengan. Con el tema de los pueblos originarios Cristina puede tener mucha convicción, pero creo que su grupo de colaboradores es muy malo. Le mintieron acerca de lo que hicieron, y parcializaron y manipularon la causa de los pueblos originarios. Además, están las fuertes contradicciones del justicialismo, en el que hay una parte que no se corresponde con la defensa de los derechos humanos. Esto lo dejamos en claro porque no hay partido ni amistad que valga frente a estos temas, es importante que dentro del propio espacio se respete que tengamos voces diferentes.
¿Cuenta con el apoyo de otras bancadas?
Sí. La realidad es que cada planteo que hice en el recinto y en la labor parlamentaria conté siempre con el apoyo de los diputados del ARI, del socialismo, de Proyecto Sur, de Nuevo Encuentro, de muchos diputados del Frente para la Victoria, de una parte de la UCR y de algunos pocos del Peronismo Federal. Creo que fue muy trasversal en ese sentido. El próximo paso va a ser la conformación de una suerte de Mesa Nacional que integraremos todas las fuerzas políticas realmente comprometidas con los pueblos originarios.
¿En qué situación se encuentra el proyecto de Ley de Reparación Histórica de los pueblos originarios que usted impulsó?
Está en debate en las comisiones. Forzamos el tratamiento el año pasado, pero quedó trunco. Vamos a tener que hacer un esfuerzo colectivo para impulsarlo nuevamente y mostrar que, así como pasó con la Ley de Matrimonio Igualitario, no va a haber posiciones lineales por partidos políticos. Ni el oficialismo ni la oposición pueden decir que todo su bloque defiende los derechos de los pueblos originarios, para impulsarlos hay que trabajar de una manera transversal.
Con un año electoral encima, ¿cree que será posible? ¿Qué otros temas va a impulsar?
Es complicado, pero nosotros vamos a volver a empujar el tratamiento de tema. También impulsaremos la aprobación del Convenio 169 de la OIT (sobre los pueblos indígenas) por dos tercios de ambas cámaras. Los pueblos necesitan el fin de la Ley 23.302, que es anterior a la reforma constitucional del año 1994 y al reconocimiento de carácter de pre existencia. Es una ley hecha por los blancos para regular y reglamentar la vida de los indígenas sin considerarlos. Buscamos la derogación, como un gesto contundente de ‘hasta acá se llegó’. También impulsaremos la banca indígena, no puede haber otra elección en adelante que no considere su representación política. Esto es un sistema democrático, hay que ganar elecciones y permitir que los pueblos originarios tengan bancas en el Congreso. Nosotros vamos a hacer esto directamente en la próxima elección, aunque no haya una ley que nos obligue. De hecho ya lo implementamos en el acuerdo que hicimos en la provincia de Santa Fé, donde los candidatos que nosotros levantamos de acuerdo con un sector del socialismo que apoya la candidatura Antonio Bonfatti a gobernador, son candidatos de los pueblos originarios.
En el último tiempo al Gobierno se le criticó el haberse corrido de la transversalidad para encerrarse en la estructura del PJ, ¿cree que para estas próximas elecciones hay intenciones de volver hacer foco en ese aspecto?
Sé que no es fácil lidiar con el PJ y hay que entender también que para el Gobierno el núcleo central de la fuerza fue y sigue siendo el propio peronismo. Pero también es cierto que el kirchnerismo no hubiera llegado ni se hubiera podido sostener sin nuestra presencia, sin los aportes que se hicieron desde otras fuerzas políticas. Digo ‘nuestra’ porque creo que los radicales que vinimos a la convocatoria de Néstor Kirchner seguimos siendo la fuerza más importante de lo que implica la transversalidad. Con una presencia muy fuerte, tomamos la bandera de la reivindicación de los derechos de los pueblos originarios, y nos la jugamos porque no teníamos un acompañamiento ni había mucha consciencia sobre eso.
Dado que es un año electoral, ¿qué posición va a tener su bloque?
Nosotros acompañamos, como hicimos durante todo este tiempo, el modelo nacional instalado desde el año 2003. Es muy probable que nos vayamos conformando como partido o confederación este año y tengamos internas con nuestros propios candidatos en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Chaco y Misiones. Y en caso de que Cristina defina su candidatura estaremos en condiciones de acompañarla, y para abajo vamos a querer todas las posiciones.