“Lo veo a Scioli como candidato en 2015, es un hombre que ha gestionado mas allá de que tuvo necesidades que no puedo saldar. Cuando uno sabe de dónde partió y ve los escalones que fuimos uniendo tenemos el espíritu de que estamos haciendo las cosas bien”, aseguró Ricardo Pignanelli, titular de SMATA, en diálogo con
El Fin de la Metáfora. Afirmó ser un convencido de que la única forma que el peronismo se unifique es con una interna:
"Para mí cuando hay una interna que entren todos los que quieran. Después el que entra no sale. Si no querés entrar, te quedás afuera. Con la niña bonita (Massa) empiezan los que dicen que se puede cambiar el país de hoy para mañana y terminamos como en la década del ‘90 sin industria otra vez”.
Por otra parte, opinó sobre la suba del mínimo no imponible: “
Es un paso importante hacia adelante, creo que es un paso muy importante porque es toda plata que se va a volcar al consumo. Me agarra todo los chicos del gremio que están en pareja, haciéndose su casa”. A su vez, proyectó que todo ese esfuerzo fiscal puede volcarse también hacia la construcción, a modo de continuar profundizando los cambios económicos y regulando la inflación: "
Acá existe una inflación verdadera y después somos un país con espíritu solidario pero también inflacionario". En ese sentido, reivindicó la política económica del kirchnerismo a lo largo de los últimos diez años: “
Cualquier equipo económico puede funcionar si la economía está al servicio de la política y no al revés. Los últimos 20 años era más importante el ministro de Economía que el Presidente de la Nación, a partir de Kirchner el presidente sabía e instruía en lo que economía íbamos a hacer. Cuando la economía no está al servicio de la política pasa lo que pasa en Europa. Tenemos que abrir los ojos. La peor variable que podamos tener es la desocupación porque esa no la podés pelear.”
En otro sentido, no descartó una posible reunificación de la CGT, luego de los anuncios del Gobierno: “
Creo que lo tenemos que hacer, no sirve estar todos estar separados ni a los laburantes ni al gobierno de cualquier signo político que sea. Cuando el movimiento obrero se empieza a separar se empieza anarquizar y no hay ningún país que se pueda desarrollar en anarquía. La unidad tiene que ser por objetivos y no electoralista. Tenemos que revivir ese dicho del vejo Perón que primero está la patria, después el movimiento y después nosotros. Hoy sería central la unión de los argentinos más allá de las banderas”.