Luego de un inicio de semana turbulento en la relación entre el Gobierno Nacional y el Episcopado a raíz de la publicación de un documento que analizaba algunos puntos de la "violencia" en el País, las aguas bajan y se deja ver un principio de paz entre ambas partes.
En la edición impresa del diario La Nación (vocero -dicen los más animosos- de la Iglesia) se publica un artículo de Mariano de Vedia en el que se trasluce una maniobra de la Iglesia para aquietar las aguas y bajar el volúmen a los espíritus enfrentados.
Luego de la repercusión mediática del documento del episcopado en el que se sostiene que "la Argentina está enferma de violencia", tener un encuentro con la presidenta Cristina Fernández se convirtió en el gran objeto de los obispos, incluso del mismo titular del episcopado, monseñor José María Arancedo.
En esta linea de tender puentes en "la grieta" abierta entre la Iglesia argentina y el Gobierno, elarzobispo Víctor Manuel Fernández (rector de la Universidad Católica Argentina), dijo que "los medios a veces parcializan la realidad, toman una parte de ella y la utilizan como clave de interpretación del todo". En parte, arremetió contra el mensajero, acusándolo de "a veces" emitir y repetir "datos falsos". Es una de las primeras ocasiones en las que desde el episcopado tienen que salir a saldar baches generados por sus voceros mediáticos.
En diálogo con Radio América, monseñor Jorge Lozano dijo que "el modo de titular en algunos medios el sábado a la mañana parecía como si fuera un documento en contra del Gobierno, cuando ése no era el ánimo de los obispos ni del texto del documento". En esta línea, se publica el martes pasado en Página/12 una editorial del arzobispo Fernández, donde el prelado cuestiona el abordaje periodístico de la presentación del documento, luego de que fuera dúramente señalado por la cabeza del Ejecutivo nacional en un acto de homenaje al "Cura Villero", Carlos Mugica.
"Es un problema cultural que afecta a los sectores profesionales que supuestamente saben más que otros; opinan a partir de datos parciales o de una información mediática", sostuvo Fernández, en audio radial.
"Como yo estaba seguro de que lo que estaba trascendiendo no reflejaba la intención del conjunto de los obispos, sentí la urgencia de hacerlo", explicó el rector de la UCA, insistiendo en la supuesta responsabilidad de los medios hegemónicos en el cortocircuito entre la Iglesia y el Gobierno Nacional.