Se cumple hoy un mes del acampe villero en la Av. 9 de Julio. Hace 28 días, una gran carpa celeste y blanca de 70 metros se armaba en el corazón de la Capital con un sólo reclamo que por ahora no es escuchado: la urbanización de cada una de las villas porteñas.
Liderados por la Corriente Villera independiente, una organización que representa a los habitantes de los barrios más pobres de la Ciudad, son más de 30 familias las que habitan la carpa clavada frente al Obelisco.
En total, representan aproximadamente a unos 300.000 villeros, condenados a vivir sin agua corriente, cloacas, electricidad, gas natural, transporte público, educación, salud y seguridad.
“Somos vecinos comunes que queremos la urbanización. Queremos pagar el ABL y por todos los servicios, ser partes de la Ciudad y tener los mismos derechos”, reclama Mónica Zárate, de la Villa 31-BIS.
Es que lejos de lo que se cree, en la villa, no se vive de arriba. Un bidón de agua cuesta 30 pesos y una garrafa se la consigue a 60. Y con mucha suerte suplen las necesidades de una familia por más de dos semanas.
Y los alquileres, no son más baratos. Una pieza no baja de los 1500 pesos mensuales, igual que en cualquier otro barrio de la Ciudad.
Además del acampe, hay 7 manifestantes en huelga de hambre sólida. En este mes, los 7 integrantes de la CVI se fueron turnando semana tras semana, de forma ininterrumpida. El SAME tuvo que atender en dos oportunidades a un huelguista descompensado por lo extrema de la protesta. Aún así no son escuchados.
“Se acercaron legisladores pero no sé si nos pueden ayudar, la decisión política es de la Ciudad, ellos tienen el presupuesto”, aclara Mónica. La funcionaria a cargo de la solución es la secretaria de Hábitat e Inclusión, Marina Klemensiewicz, quien permaneció en el absoluto silencio en el transcurir de la protesta. Desde el Gobierno porteño apuestan al desgaste de la medida, que en este mes se vio fortalecida.
La CVI recibió la adhesión del grupo de rock Las Pastillas del Abuelo, el humorista Mex Urtizberea, el cantante Víctor Heredia, Malena Pichot, el grupo musical Arbolito y los actores Norman Brisk, Gastón Pauls y Alejandro Awada. Todos ellos se sumaron a la campaña fotográfica #Yoapoyolacarpavillera que suma más de 500 imágenes oficiales de personas sosteniendo carteles con esa leyenda.
También, se juntan firmas en más de 100 puntos estratégicos donde los manifestantes reciben el apoyo de vecinos y se generan encendidos debates sobre la situación dentro de los barrios.