07.04.2015 / El escenario que vive la UCR luego del acuerdo con el PRO

Se rompe, ¿pero no se dobla?

¿Cómo quedó configurado el escenario de la UCR luego del acuerdo con el PRO de Mauricio Macri? Conocé las tres líneas internas del partido centenario.

por Leonardo Damián García




La Convención Nacional de la Unión Cívica Radical que se realizó el último 14 de marzo dejó un escenario político abierto y con muchas cartas apostadas en la mesa del año electoral, y más allá también.

Los resultados arrojaron que de los 287 convencionales presentes (se ausentaron 13) 188 votaron a favor del acuerdo propuesto por el presidente del partido, el senador Ernesto Sanz, para disputar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y la diputada Elisa Carrió.

¿Pero qué sucede con el resto? 114 convencionales rechazaron la propuesta. El senador jujeño Gerardo Morales junto al diputado tucumano José Cano encabezaron el pedido dirigido a Sanz para que se dé libertad de acción para los acuerdos provinciales, ya que buscan -según lo que señaló Morales- “ir colgados de todos” los candidatos presidenciales opositores al Gobierno nacional. En el caso de Morales, Cano o del formoseño Luis Naidenoff, esta situación se explica en que sellaron alianzas en sus provincias con el Frente Renovador que conduce el diputado Sergio Massa.

En una tercera vía se encuentran los diputados Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, acompañados por el senador chubutense Mario Cimadevilla. Ellos se inclinaban por la opción -a esta altura improbable- de intentar resurgir lo que en algún momento fue el Frente Amplio Unen, aunque aseguraron que acompañarán lo decidido en la Convención de Gualeguaychú.

Su diferencia no sólo es con Sanz, sino también con la línea de Morales, a quien acusan de querer sacar tajada en su acuerdo personal. Sobre esto hizo alusión Cimadevilla cuando mencionó que “como (Morales) no salió conforme de la Convención se quiere convertir en el custodio ideológico de la UCR y ahora quiere ir colgado de todos los candidatos a presidente", evidenciando la diferencia de su sector con los deseos de quien lucha por la gobernación de Jujuy.

Pierde ideología y pone en juego su estructura

“Que se rompa pero que no se doble”, es la frase histórica de Leandro N. Alem, figura vital del partido centenario. Luego de aceptar la competencia dentro del PRO de cara a las elecciones presidenciales, el radicalismo eligió “dejar de lado” las diferencias ideológicas y poner la mira en los próximos años.

Es que, más allá de la foto actual que arrojan las tres líneas que se desprenden de la Convención, con el acuerdo con el PRO el radicalismo pone su estructura con el afán de quedarse con los cargos legislativos, vitales en la búsqueda se no perder la posición de segunda minoría en el Parlamento, y le da al alcalde porteño mayor intención de voto, con la posibilidad de quedarse con la Presidencia. Un dato importante: si esta alternativa opositora pierde, en 2019 seguirá habiendo UCR pero no PRO.