09.04.2015 / Entrevista a Ignacio Ramírez y Carlos Fara

La imagen positiva de CFK supera el 40%

Los directores de Ibarómetro y Carlos Fara y Asociados hablaron con Política Argentina sobre los números que arrojan las encuestas de sus consultoras, y coincidieron en destacar una fuerte imagen positiva de la Presidenta, que marcaron entre un 41 y un 45%.

por Tuti Romain




Los sondeos de tendencias de voto plantean diferentes escenarios posibles donde fluctúan resultados conformes a las estrategias y a las decisiones de las fuerzas políticas existentes. Cerca de las elecciones los datos que arrojan las encuestas se vuelven significativamente más visibles y relevantes.

Para Ignacio Ramírez, director de Ibarómetro, este año electoral deberá entenderse a nivel nacional como una competencia directa entre la oposición y el oficialismo. Haciendo referencia al mapa segmentado que observa en la opinión pública, afirma que “el principal activo político del kirchnerismo es haberse construído en una identidad, en ser más que la suma de las partes”. Asimismo, Ramírez asegura que el escenario político argentino está polarizado con la opinión pública segmentada en esos dos hemisferios, uno animado por un deseo de cambio y el otro motivado por un deseo continuista.

Mientras el kirchnerismo sigue a la cabeza de muchas de las encuestas, las dudas sobre quién representará a la oposición se hacen cada vez más fuertes. “Las tendencias electorales no son irreversibles pero son inerciales y en el último tiempo se vienen consolidando. Ante la creciente polarización, el lugar disponible para una tercera opción se encoge de manera pronunciada a partir del comportamiento electoral de la demanda”, advierte.

Sin embargo, partiendo desde una base muy distinta, Carlos Fara, presidente de Carlos Fara & Asociados, afirma que los números marcan un proceso diferente. Con un triple empate, confirma que existe un escenario de primera vuelta en donde si bien el Frente Para la Victoria con Daniel Scioli se lleva el 23% de los votos, el candidato del Frente Renovador, Sergio Massa y el del PRO, Mauricio Macri, los siguen muy de cerca con el 22% y el 21% respectivamente. Mientras que Fara hace hincapié en la fortaleza de Massa como candidato esencial, para Ramírez quien se muestra como una alternativa opositora ya consolidada es el jefe de Gobierno porteño y esto significaría un declive para el massismo que “viene sufriendo una hemorragia de adhesiones y dirigentes”. Si bien el Frente Renovador seguiría apareciendo en la escena electoral, estaría transitando una pendiente descendiente.

Al enfocarse sobre la interna del FPV, Ramírez considera que en los últimos meses ha evolucionado y ha adquirido un mayor dinamismo y competitividad entre Scioli y el otro candidato fuerte que se muestra con la intención de liderar el espacio oficialista, Florencio Randazzo.

“Randazzo es el candidato que más ha crecido”, valora Ramírez y asegura que “tanto a nivel local -por Mariano Recalde- como a escala nacional, se observa que los candidatos percibidos como más cercanos a Cristina Fernández son aquellos que muestran mayor crecimiento; lo cual acredita la fuerte gravitación sentimental y política de la figura de la presidenta”. Sobre esto, Fara propone una caracterización distinta, al afirmar que sólo un 6% del padrón electoral se muestra con intención de voto a Randazzo.

Por otro lado, el paisaje en la Ciudad aparece indiscutiblemente dominado por el PRO, seguido del FPV y ubicando en tercer lugar a fuerzas como ECO, el espacio que representa Martín Lousteau y el Frente de Izquierda, liderado por Jorge Altamira. Cuando se examina la escena interior del PRO disputada entre Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, para Ramírez lo que se observa es que se va esbozando una ventaja en favor del jefe de Gabinete porteño “lo que probablemente se acentúe cada vez más a partir de los pronunciamientoes explicitos de Macri”. La gestión del macrismo suscita un umbral de aprobación mayoritaria, lo cual introduce competitividad para sus candidatos, pero “el FPV tiene el desafío y la oportunidad de traducir el apoyo al Gobierno Nacional en votos locales”, afirma Ramírez.

Para ambos especialistas, la imagen positiva de la presidenta Cristina Fernández es muy elevada y en ese aspecto, hay poca fluctuación, lo que indicaría que es un dato estable. Mientras que Fara asegura que estaría cerca de ser el 41%, para Ramírez viene oscilando en torno a un 45% aproximadamente. “Las elecciones no las ganan necesariamente quienes tienen imagen positiva más alta sino quienes consideguen conseguir una identificación de mayor densidad emocional con el electorado. Es decir, el desafío pasa más por lograr adhesiones intensas que valoraciones positivas de baja intensidad”, concluyó Ramírez.