La interna del PRO para la sucesión de Mauricio Macri parecía hasta hace unos meses ser un terreno calmo que afirmaría el posicionamiento del espacio a nivel electoral y le serviría al ex presidente de Boca Juniors para catapultarse hacia las presidenciales con una fuerza unida, sin quiebres y pragmática.
Luego de que Gabriela Michetti desoyera al líder y se negará a ser su candidata a la vicepresidencia o a la gobernación de la provincia de Buenos Aires, las miradas sobre la senadora no fueron las mejores. Es que desde que Propuesta Republicanaa comenzó a actuar en política siempre ha sido una fiel ladera del actual jefe de Gobierno.
El PRO cerró sus listas con cuatro precandidatos de cara a las PASO del próximo 26 de abril; el actual jefe de gabinete Horacio Rodriguez Larreta, la senadora Gabriela Michetti, el senador por la Ciudad de Buenos Aires Diego Santilli y el vicepresidente de la legislatura porteña Cristian Ritondo.
"Es algo normal de la democracia y un crecimiento del PRO que haya una interna realmente competitiva", afirmaron a Política Argentina desde el PRO
La foto parecía encarrilarse a unas PASO con Michetti y Larreta a la cabeza pero con una dispersión del voto en los otros dos candidatos. El primero que declinó su candidatura fue Diego Santilli, luego de varios amagos acompañó su decisión Cristian Ritondo, quien días después apoyó públicamente la candidatura de Rodriguez Larreta.
Dos errores que pusieron en jaque el liderazgo PRO
Mauricio Macri, sorprendió a propios y ajenos al hacer público mediante un comunicado su apoyo a la candidatura de Rodriguez Larreta por sobre Michetti. Lo hizo a poco más de un mes de las primarias, aumentando la polarización entre ambos candidatos. El jefe de Gabinete celebró la bendición del líder del espacio, mientras que la senadora trató de que el golpe no sea tan fuerte, como así también expresó su tristeza por la decisión de Macri.
Sin duda el expresarse tan abierta y rápidamente a favor de Larreta podría ser el primer error grave de Macri, en tanto que muchos al interior del partido consideraron que el liderazgo vuelve a ponerse en jaque al dejarla participar. Si Macri sabía que su candidato era su jefe de gabinete, ¿porque el PRO le aprobaría la boleta a Michetti si luego le iba a dar la espalda?, ¿qué intereses hay detrás?, acá toma valor Eduardo Cura, ex esposo de la senadora y con quien Macri tiene varios negocios en común, uno de los más trascendentes es
el canal de la Ciudad en el que Mauricio gastó alrededor de 30 millones de pesos en un año.
Entonces,
¿qué pasa si Gabriela Michetti vence a Rodriguez Larreta en las primarias, luego se impone en la elección general y Maurico Macri pierde la elección presidencial?, vale preguntarse.
En caso de que la historia fuese distinta y Rodriguez Larreta sea quien ganase la primaria, desde el PRO saben que el liderzago partidario no corre peligro, a pesar de una hipotética derrota del alcalde en las presidenciables. También se garantiza la continuidad de sus negocios e intereses que ha creado desde la alcaldía porteña.
Por su parte, si Michetti gana las primarias y luego las generales saldrá fortalecida y podrá discutirle el espacio de liderazgo a Mauricio Macri si no es electo Presidente.
“Hay que descartar absolutamente que haya una ruptura si gana Gabriela", le confiaron a Política Argentina desde el interior del macrismo, y agregaron que "si gana Gabriela, gana el PRO. Es una mujer de Mauricio pero Mauricio como cualquier candidato o la presidenta dice a quién prefiere".
Ruptura del peronismo en la Ciudad:
Aún así hay un detalle que no debe dejarse afuera, ¿cual es el papel del peronismo en la Ciudad?, la tradición histórica del peronismo porteño se ha dividido en los últimos años. Parte de ellos como Santilli, Ritondo y Rodriguez Larreta se agruparon en el PRO, otros se aliaron al kirchnerismo duro para disputarle la ciudad al macrismo, pero hay una serie de peronistas que no lograron cerrar bajo ninguno de estos dos paraguas. Allí llega el apoyo a Michetti que puede ser clave para devolverle a este sector el poder que ha perdido en los últimos ocho años y que le daría la estructura para disputarle el liderazgo a Mauricio Macri.
El próximo 26 de abril serán las PASO en la Ciudad, será el momento en que el PRO podrá salir fortalecido y los errores quedarán tan solo como un hecho para no volver a cometer, o estará sometido a una crisis de liderazgo que puede acabar con cualquier apetencia electoral a nivel nacional por dos errores que en política se pueden calificar como meramente infantiles.