El jefe de la Dirección Nacional Electoral Alejandro Tullio dialogó con Página 12 y declaró: "
Que el fraude tenga éxito sigue siendo imposible, tanto por las complejidades del sistema como por los controles. Hay miles de personas involucradas. La designación del presidente de mesa no es fruto de un mecanismo perverso, le puede tocar a cualquier ciudadano.
La clave es que nadie entre los presidentes de mesa, los fiscales, los jueces, los empleados del correo, el personal de seguridad y los funcionarios de la Dirección Nacional Electoral hace su trabajo en soledad. Ninguno. Todos tienen controles cruzados. La ley electoral es vieja pero es sabia".
Sobre los comicios en Tucumán expuso: "Hay que analizar el último mes, y no solo la última semana.
En las PASO no hubo un solo episodio de prepotencia, ya ni si quiera de violencia. El escrutinio definitivo se hizo en tres días.
Nadie lo protestó. Se votó con las mismas urnas y con las mismas boletas. Dos semanas después, cuando la elección se hace con el sistema electoral tucumano del acople, y cuando lo que se juega es el poder local, a nivel de la provincia y a nivel de cada uno de sus municipios, se producen hechos de violencia y delitos electorales gravísimos, como la quema de urnas.
No cambiaron la boleta ni la urna ni el pueblo. Cambiaron los candidatos y el poder que se disputaba. El sistema de acoples favorece la confusión del ciudadano, la dificultad para el presidente de mesa, y eso genera un clima de incertidumbre, donde la tensión se puede transformar en violencia".
En relación al proceso de fiscalización partidaria opinó: "La desaparición de boletas no puede ser negada. Pero tampoco puede ser medida. Insisto en que los controles y la cantidad de gente involucrada hacen imposible que las peores acciones tengan éxito. Además, siempre agregamos herramientas". "
En todo el mundo la fiscalización es una función inherente a los partidos. Y es cierto que el Estado debe auxiliar a los partidos, pero no debe reemplazarlos", agregó.
Sobre el rol del Poder Ejecutivo aclaró: "El Estado a través de la Dirección Nacional Electoral ejerce funciones de administración electoral. Precisamente provee los medios para que el Correo, las Fuerzas Armadas, la justicia electoral y los partidos políticos cumplan con sus funciones.
Pero la Dirección Electoral no cuenta un solo voto ni proclama un solo resultado. No nombra un solo presidente de mesa. No condiciona ningún aspecto de las campañas electorales. Sólo provee los medios para que todo funcione en el marco de las competencias de cada uno".
Asimismo, se expresó sobre la función de los punteros: "La mayoría de los argentinos tuvo una percepción sobre lo que es un puntero por una novela, que como toda obra artística exagera algunos rasgos de la vida. Y sostengo la importancia de la territorialidad porque supone entender el compromiso político con la realidad diversa de un país. Tenemos 3400 kilómetros de distancia entre Tierra del Fuego y Jujuy. Y tantas microsociedades distintas como entre España y Rusia.
El compromiso de un candidato presidencial es proponerse metas para cada una de esas realidades que aspira a gobernar. Si uno no conoce ni tiene una referencia personal en cada uno de los lugares, podría llegar a decidir políticas prescindiendo de las personas a las que afectan esas políticas. Pero la política trata de personas. Y las personas viven en un territorio".
De cara a las elecciones generales dijo: "Quiero aclarar que las posibilidades de control que tendrán fuerzas como Cambiemos o UNA el 25 de octubre serán muy grandes, superiores a las que ejercitaron en las PASO. Siempre queremos agregar controles cruzados y mejorar las herramientas. Por ejemplo en las elecciones del 2013 a petición del Frente Renovador en la provincia de Buenos Aires y del radicalismo en Jujuy se habilitó la fiscalización en los locales de Correo en que se escanean los telegramas para enviarlos al centro de cómputos. La presencia de fiscales de distintas fuerzas hace a la transparencia. Este año lo volvimos a ofrecer en las PASO. Ningún partido lo hizo.
Me congratulo de que Sergio Massa haya anunciado que hará ese control el 25 de octubre. En pocos días más todos los partidos recibirán el listado de los lugares donde se va a realizar esa operación logística y podrán participar".
"Tenemos que pensar un nuevo sistema de competencia política", declaró, y agregó: "Y consecuentemente un instrumento de votación que permita a ese sistema y al ciudadano encontrarse en el acto del sufragio. ¿Boleta única de papel? Puede ser. ¿Puede ser alguna modalidad de voto electrónico? También. Hay algunas que funcionan bien y otras que funcionan mal. Pero ésa es una discusión técnica.
La discusión política es previa, y es la que se esta tratando de evitar cuando se dice: “Cambiemos lo que hay por cualquier cosa porque cualquier cosa es mejor que lo que tenemos”. Eso es falso".
Finalmente, concluyó: "
Con vistas al 25 de octubre los partidos contarán con un conjunto de posibilidades de control como nunca hubo en la Argentina. Si asumen su responsabilidad en este proceso compartido que es la organización electoral, la ciudadanía puede estar aún más tranquila. De todas maneras el Estado pondrá todos los medios para informar adecuadamente de cómo se desarrolla cada etapa del proceso y que no quepan dudas de que el voto de cada uno es tratado como lo que es: la herramienta igualadora más importante de un país democrático".