A fines del año pasado, el radicalismo porteño que responde a Ernesto Sanz hizo una presentación en la justicia porteña para frenar la aplicación del voto electrónico en la Ciudad. Pedían una boleta única, pero en papel.
En diciembre de 2014, el presidente de la UCR Capital, Emiliano Yacobitti, y el apoderado del partido, Mariano Genovesi, realizaron una presentación ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) reclamando que se declare inconstitucional el voto electrónico impulsado por el Gobierno de la Ciudad.
El planteo, que luego fue desestimado por el TSJ, exigía que el sistema fuese debatido y aprobado con dos tercios de la Legislatura porteña. El Gobierno de Macri se había valido de un artículo de la ley que implementaba la Boleta Única, que habría la posibilidad de incorporar “nuevas tecnologías”, pero no hablaba expresamente de voto electrónico.Yacobitti sostenía: “Quieren esconder a los candidatos detrás de una pantalla, violentar el espíritu de la boleta única y continuar con las listas sábanas”.
Los radicales no ahorraron esfuerzos para bajar el voto electrónico en la Ciudad. Durante la audiencia con el TSJ en enero de este año, Genovesi sostuvo principalmente que la implementación de ese sistema “constituye una delegación constitucionalmente prohibida de la Legislatura al Poder Ejecutivo de las competencias en materia electoral y derechos políticos”.
El propio candidato impulsado por el espacio, Martín Lousteau, opinaba entonces en contra de este sistema: “La celeridad no es seguridad. Mucho cuidado porque la celeridad no es calidad de voto”. Lousteau remarcabe que, por ejemplo, en Alemania el voto electrónico fue declarado inconstitucional.