16.12.2015 / En declaraciones a la prensa

“Nombrar jueces de la Corte Suprema por decreto es un atropello a la república y a la democracia”

Carolina Gaillard, diputada nacional de Entre Ríos por el FpV, apuntó contra Mauricio Macri y consideró que "gobernar por decreto cuando el Congreso no está funcionando nos recuerda a las épocas más tristes de nuestra historia”.



El nombramiento de dos jueces por decreto para la Corte Suprema de Justicia de la Nación por parte de Mauricio Macri, generó una gran polémica y gran parte del arco político repudió la medida. Asimismo, la diputada nacional de Entre Ríos por el FpV, Carolina Gaillard, cuestionó la medida y consideró que ese accionar "muestra que el perfil de la derecha cuando gobierna  tiene un fuerte componente anti democrático y anti republicano”. 

En diálogo con la prensa, sostuvo: “No se puede esperar independencia de estos dos nuevos ministros ya que sus designaciones no se adecuan a los procedimientos vigentes y se enfrentan a la reciente jurisprudencia de la misma Corte en ocasión de pronunciarse sobre el sistema de Conjueces y la Ley de Subrogancias”. 

Además, resaltó: “Es aberrante que se nombren jueces por decreto, desconociendo el proceso de la Constitución Nacional y la necesaria participación de los poderes que garantiza la independencia en el nombramiento de los magistrados. Durante toda la campaña el frente Cambiemos habló de consenso, diálogo y respeto por las instituciones, pero no respetan el principio más elemental de la República que es la división de poderes. Primero asumieron el gobierno con una medida cautelar y ahora, apenas iniciado su mandato, desconocen la función del Congreso Nacional en la designación de los miembros de la Corte Suprema”.

Por último, resaltó: “Esto es grave en lo político y en lo jurídico. Si el presidente Mauricio Macri quería designar con premura a los ministros de la Corte faltantes, tenía plena facultades para extender el período de sesiones extraordinarias del Congreso para que puedan cumplirse los requisitos exigidos constitucionalmente, pero decidió adoptar una medida poco republicana y antidemocrática". Luego, concluyó que "gobernar por decreto cuando el Congreso no está funcionando nos recuerda a las épocas más tristes de nuestra historia”.