El gobierno de Mauricio Macri realizará una auditoría integral del Estado y de la administración pública nacional para poder comprender el estado real de la herencia que dejó el gobierno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El relevamiento durará 60 días y estará a cargo de la Sindicatura General de la Nacion (Sigen).
"Todo hay que volver a ponerlo en marcha. Nos encontramos un puñado de contadores en la Sigen. Habrá que contratar decenas de contadores y profesionales", señaló a La Nación un funcionario cercano a Peña.
"Cualquier medida se entenderá mejor si mostramos lo que recibimos", agregó.
Esta auditoría general se sumará a las ya anunciadas en el Senado, la Afsca, la Cancillería y el Ministerio de Medios, entre otras dependencias. A su vez, se centrará en el Plan Qunita, Yacimientos Carboníferos Fiscales Río Turbio, la gestión integral de residuos sólidos urbanos, los fondos transferidos por el Ministerio de Educación a unidades ejecutoras provinciales, el Programa Sueños Compartidos, el Centro Cultural Néstor Kirchner, la recaudación del impuesto a las naftas y el suministro de combustibles a precio diferencial al transporte, y Tecnópolis.
Junto a Peña trabajarán sus dos asesores más importantes: Gustavo Lopetegui, secretario de Gabinete, y Mario Quintana, secretario de Coordinación Administrativa y Evaluación Presupuestaria.
"Esta auditoría durará todo el verano, quermos terminarla en 60 días. No queremos hablar siempre del kirchnerismo", dijo un funcionario de Peña a La Nación.
Lo que quiere saber es quiénes, cómo y en qué se gasta la plata de los distintos ministerios. También pretenden saber cuáles empleados trabajan y cuáles son los comunmente "ñoquis".
"Muchas veces no hay información y no es mala voluntad. En otros, los de RR.HH. son puestos por el kirchnerismo", comentaron a La Nación.