En diálogo exclusivo con Política Argentina
Luciano Fernández, secretario gremial de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) habló sobre la coyuntura actual, las últimas medidas tomadas desde el Ejecutivo, los despidos y cómo evalúan que será la discusión salarial.
En este marco expresó que por un lado
hay despidos que están notificados pero que hay otros que “están comunicados de palabras” y a “los trabajadores se les impide ingresar al organismo”. “Nosotros anticipamos que hoy hay alrededor de 4000 despidos en la Ciudad de Buenos Aires”, enfatizó.
“El caso más emblemático es el senado con los 2035 despidos, después tenemos centenares en el ministerio de Seguridad, aún sin telegrama pero desde recursos humanos transmitieron al cuerpo de delegados que hay 420 despidos”, explicó.
Desde algunos organismos denunciaron que
a los trabajadores no se les estaba permitiendo realizar horas extras. En este sentido Fernández dijo que “en el ministerio de modernización hubo alguna determinación con respecto a cortar horas extras”.
Sin embargo enfatizó en que
“esto habla de la situación en la que está el empleo público que obliga a compañeros a que mes a mes tengan que hacer horas extras para conformar su salario”.
Por otro lado en cuanto a la organización de la asociación comentó que están haciendo asambleas en todos los lugares de trabajo y cuando les parece indicado realizan concentraciones en las puertas del organismo.
Otro de los temas en los que se profundizó fue respecto a paritarias. En este sentido el secretario señala a Política Argentina que “esto es parte del plan económico de Macri que, entre otras cosas, lo que tiene que garantizar es que haya un achicamiento en las pretensiones de los sindicatos en la discusión paritaria. Es el manual de la derecha”.
“El escenario que nos están planteando es una política muy agresiva, porque además no es solamente despedir trabajadores, sino también descalificar”, dijo y añadió:
“Que el presidente de la Nación sostenga que hay gente que pasa a cobrar un recibo sin hacer nada o que el ministro de Economía nos califique como la grasa del estado nos pone a nosotros en la perspectiva de que en realidad lo que se está dando acá es que tiene que haber un condicionamiento a las pretensiones de los trabajadores respecto del salario”.
Luego destacó que para que el privado pueda avanzar en estas políticas “debe haber un corrimiento del Estado”.
En este marco señaló que
las últimas medidas tomadas por el equipo económico del Gobierno, como levantar importaciones o dejar de controlar el mercado cambiario, “
destruyen la incipiente industria nacional que se había construido en los últimos años”.