Según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que el producto mundial crecerá en el 2016 un 3,4% y en el 2017 un 3,6%. Además, adelanta un escenario oscuro para América Latina.
El análisis argumenta que "
el repunte de la actividad mundial será más gradual que lo previsto en la edición de octubre de 2015 de Perspectivas de la economía mundial, especialmente en el caso de las economías de mercados emergentes y en desarrollo".
El organismo calcula que Brasil, principal socio de Argentina, caerá un 3,5%, lo que repercutirá negativamente en la región. Además, calcula que el PIB agregado de Latinoamérica y el Caribe se contraerá este año en -0,3% y en el 2017 se recuperaría un 1,6%.
Es por eso que explica que
“la recesión de Brasil, causada por la incertidumbre política en medio de las secuelas ininterrumpidas de la investigación de Petrobras, está demostrando ser más profunda y prolongada que lo esperado".
Además, agrega: "La proyección actual apunta a que el PIB agregado de América Latina y el Caribe se contraerá también en 2016, aunque a una tasa más baja que en 2015, a pesar del crecimiento positivo en la mayoría de los países de la región. Esto refleja la recesión de Brasil y otros países en dificultades económicas".
Con respecto al contexto de la economía mundial, sostiene que: “las perspectivas continúan inclinándose a la baja y están relacionados con los ajustes que están ocurriendo en la economía mundial”. En ese sentido, enumera a “
la desaceleración generalizada de las economías de mercados emergentes, el reequilibramiento de la economía china, la caída de los precios de las materias primas y el repliegue paulatino de las condiciones monetarias extraordinariamente acomodaticias en Estados Unidos”.
Luego, concluye:
“Si estos retos fundamentales no se manejan adecuadamente, el crecimiento mundial podría descarrilarse".