A partir del próximo 22 de febrero, los funcionarios de Casa Rosada solo podrán consumir gratis agua, té o café. Según informaron desde Presidencia, si solicitan alguna otra bebida o comida, deberán pagarla. La medida incluye al presidente de la Nación, Mauricio Macri, así como también a todos sus ministros y funcionarios.
Así, la comida de la Casa Rosada vuelve a ser un hecho político, luego de que en el 2013 la por entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner inaugurase un comedor en el cual los funcionarios y trabajadores podían comer por sólo $3.
La circular de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación Argentina afirma que si Mauricio Macri o alguno de sus ministros piden
"gaseosas, medialunas, tostados y galletitas (dulces o saladas)" las deberán pagar, según informa La Nación.
Esta política se suma a otros antecedentes de este nuevo gobierno sobre medidas relacionada a evitar privilegios de los funcionarios. Un ejemplo es que la delegación argentina que viajó a Davos por el Foro Económico Mundial escogió uno de los restaurantes más económicos de la ciudad, o mismo que el Presidente y la comitiva oficial viajaron en un avión comercial.