En el medio de la crisis dentro del peronismo, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, cuestionó al bloque de Diputados del Frente para la Victoria y opinó sobre la creación del bloque Justicialista y las fisuras dentro del partido.
"El bloque del FPV perdió la vocación de diálogo interno. Se construyó un espacio para ir por otro camino. Muestra que en el peronismo tenemos dos posiciones bien diferenciadas", dijo en una entrevista en el diario Clarín. Asimismo, sostuvo: "
Apostamos a que nuestro rol de opositor saque al peronismo del estigma de aparecer como un obstáculo cuando gobiernan otros, y diferenciarnos de quienes no tienen posiciones de poder y quieren que le vaya mal al gobierno".
Sin embargo, aseguró que "el patrón referencial no es el FPV sino cómo nos paramos como peronismo frente a la sociedad". Consultado por sobre si esa fractura no divide a los gobernadores, respondió: "
Para que algo se fracture primero debe haber unidad, no hay una organización política que nuclee a los gobernadores".
Ante las críticas que recibió Diego Bossio por haberse ido a encabezar el bloque Justicialista, Urtubey sostuvo "
que un dirigente del FPV acuse a un peronista de traición porque conforma un bloque justicialista es desopilante".
Al igual que Daniel Scioli que insiste en la unidad del peronismo, Urtubey explicó que "no sirve tener un peronismo chiquito al tamaño de quien pueda conducir una especie de mayoría temporal, sino uno amplio, diverso que incluya a todos". No obstante, prefirió no decir un nombre propio para definir un conductor del movimiento, pero resaltó que lo importante es generar un espacio que "para contener a los que están adentro y a quienes se fueron estos últimos años por y son peronistas".
Luego, aclaró que no hablaba de Sergio Massa, porque ya dijo que no le interesaba, sino que hacía referencia a De la Sota, Mario Das Neves, los Rodríguez Saá, Romero.
También, reflexionó que en el último tiempo "se enajenó la voluntad de los dirigentes en quien conducía y el que no estaba de acuerdo le era muy difícil continuar" y añadió:
"La dialéctica amigo-enemigo le hizo daño al PJ".
Con respecto a la gestión de Mauricio Macri, dijo que en su relación habrá "diálogo institucional", pero eso no significa que sea macrista.
"No era normal que por ser de un color diferente al del presidente no podías hablar con él. Al que no le viene bien muestra que su nivel de cerrazón es tan fuerte que no puede construir", enfatizó.
Por último, reconoció que le gustaría ser presidente, pero primero hay que garantizar que a la Argentina le vaya bien y que a este Gobierno también.