26.02.2016 / Discurso de apertura de sesiones

El dilema de Macri: seguir hablando o no hablar más de la herencia

Dentro del Gobierno se dividen las posturas entre quienes creen que hablar sobre la herencia recibida beneficia al gobierno de Macri y quienes creen que lo perjudica. El radicalismo y un grupo de intelectuales oficialistas le exigió que se plantee el tema en el discurso ante la Asamblea Legislativa.



Esa es la principal preocupación de cara al discurso de apertura de sesiones que brindará Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa.
Claro que no es sólo un problema del contenido de un discurso sino una discusión sobre “la política de comunicación” del Gobierno. Es que al interior de Cambiemos se evidencian dos posturas que se vienen haciendo públicas en las últimas semanas: los que pretenden que “se hable más” de la herencia recibida por el gobierno de Cristina Kirchner y aquellos que creen que eso instala un clima de malestar inconveniente para el gobierno actual
En ese primer grupo que pretende mayor exposición pública de “la herencia” se ubica, por ejemplo, la Unión Cívica Radical, parte fundamental de la coalición Cambiemos en el período electoral. En una reunión realizada días pasados con Marcos Peña y Rogelio Frigerio, le exigieron a los funcionarios que “Macri hable de la hipoteca que le dejó Cristina Kirchner en el acto de apertura de sesiones”. Frigerio, más cercano a esa postura que Peña, respondió en Radio La Red que Macri “va a tener tiempo para explicar en una parte de su discurso la situación que heredamos, pero una parte importante va a estar destinada a decir cómo salimos”.  
Otro grupo que se manifestó a favor de explicitar aún más la herencia recibida fue el denominado “Club Político Argentino”, una especie de “Carta Abierta” del gobierno de Macri. Integrado por intelectuales e incluso funcionarios actuales del gobierno, como Pablo Avelluto, Henoch Aguiar, Claudio Avruj, Jorge Sigal y hasta el recientemente nombrado como asesor de Hernán Lombardi, Santiago Kovadloff, el Club Político Argentino emitió un largo documento sobre los primeros días del gobierno de Mauricio Macri. Luego de los elogios a la política económica, el documento revela la tensión existente entre esos dos bandos y critica al Gobierno por lo que considera “debilidades comunicacionales”.

En el caso de la inflación, por ejemplo, asegura que “motivada por una legítima preocupación social por los estragos del alza de precios en los ingresos, se discute sobre el fenómeno como si éste no estuviese enraizado en las inconsistencias de la dinámica macroeconómica previa sino como si obedeciese exclusivamente a las decisiones de política de la administración entrante. En muchos casos, en lugar de responder con un diagnóstico preciso sobre los orígenes y las consecuencias de la situación, el nuevo gobierno titubea y parece mostrarse a la “defensiva”, como si no quisiera defraudar con un diagnóstico sombrío a la amplia expectativa social favorable que ha logrado movilizar en sus primeros dos meses de gestión”.
Diversos periodistas y medios de comunicación enfatizaron en las últimas semanas sobre este tema. El columnista Luis Majul aseguró en una columna que “Macri, como presidente, tiene la obligación de decirle a la sociedad con qué tipo de desaguisado se está encontrando”. En el mismo sentido se expresó Jorge Lanata, quien sostuvo que “el país convivió durante doce años con una avalancha de mentiras (...). Pero sólo conociéndolas podremos comprender los problemas en su totalidad”.
Sin embargo, la postura contraria está liderada por dos personas muy cercanas al presidente Macri, y a quienes se sindica como los responsables de la estrategia electoral de Cambiemos: el consultor Jaime Durán Barba y el Jefe de Gabinete, Marcos Peña. Ambos sostienen que enfatizar en la herencia recibida no tendría ningún beneficio en términos de imagen para el Gobierno e, incluso, podría perjudicarlo si se instala una sensación negativa sobre el estado de las cosas. 

Días pasados, Durán Barba aseguró en una entrevista en el programa “La Hora de Maquiavelo”, que “un Presidente no debe buscar en los basureros ni un día, hay que saber qué pasa y dedicar la mente para ver cómo hacemos algo distinto”. Repreguntado en varias oportunidades sobre la necesidad de hablar de “la herencia”, Durán Barba aseguró: “no sé qué hara Mauricio, él tiene sus puntos de vista y sé que ahora ese tema lo están discutiendo en el gabinete, pero yo creo que no debe perder ni un minuto con el pasado. La gente no eligió Presidente a Macri para ver a quién le echa la culpa”.  
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