Sergio Massa se reunió ayer con el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat-Gay y su equipo económico para repasar en detalle el acuerdo con los fondos buitre y despejar sus dudas. Así, se definirá cuál será la postura del Frente Renovador en diputados a la hora de apoyar o no la derogación de la Ley Cerrojo que le permitirá al gobierno cerrar el arreglo.
Hubo dos cuestiones que le generaron dudas a Sergio Massa y el grupo de senadores, diputados y economistas de su fuerza, según informa Clarín: por un lado, las costas legales que Argentina deberá pagarles a los estudios de abogados que representan a los holdouts ascienden a los 235 millones de dólares, y por el otro, la posibilidad de que otros fondos vuelvan a litigar.
Desde el massismo exigieron saber cómo se le pagarán esos honorarios a los abogados de los buitres “para estar seguros de que no se le está pagando de manera encubierta más a un fondo que a otro”.
Por el otro lado, Massa pidió que haya garantías de que no quede abierta la puerta para que otros fondos vuelvan a litigar contra la Argentina. Quiso saber qué posibilidades de reclamo tiene el 93% de los bonistas que ingresaron a los anteriores canjes y ahora pueden sentirse perjudicados porque el país hará una mejor oferta.
Con esa información, y tras el estudio del proyecto que envie el Ejecutivo, el Frente Renovador tiene planeado definir el sábado la posición de la fuerza para el debate legislativo.