El Banco Central que dirige Federico Sturzenegger giró en el mes de marzo $10.600 millones al Tesoro a pesar del compromiso que había asumido el ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay de intentar reducir la emisión monetaria como uno de los métodos para controlar la inflación.
Con esta emisión, la expansión monetaria interanual trepó a un 28%, en el gobierno consideran que controlar ese ritmo expansivo de la base monetaria es indispensable para poder frenar la inflación, que menguaría a partir del segundo semestre, según la promesa de Mauricio Macri.
Entre las herramientas de las que dispone el gobierno para financiarse sin recurrir a la emisión se encuentran el crédito externo, para el que es necesario un pronto acuerdo con los holdouts, y la colocación de bonos del Tesoro en el mercado local. Una tercera vía es la reducción del déficit fiscal, camino que en el Gobierno ha optado por la gradualidad.