Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, apareció en las nuevas empresas offshore divulgadas en los Panamá Papers. El escritor peruano figura como accionista de una sociedad creada a través del despacho Mossack Fonseca aunque no llegó a operarla y se deshizo de ella, coincidentemente, un día antes de que la Academia sueca anunciara el galardón para el escritor.
El Consorcio Internacional de Periodistas (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung, dieron a conocer hoy que la documentación demuestra que la compañía Talome Service Corp., fue creada por Vargas Llosa junto con su exesposa Patricia Llosa, durante 2010. Talome Services está radicada en Islas Vírgenes Británicas, territorio considerado paraíso fiscal por España por la propia Unión Europea.
Vargas Llosa generó la empresa mediante un intermediario que realizó el contacto con Mossack Fonseca quien realizó la operación para dividir las mil acciones en 500 para el escritor y 500 para su esposa. La vinculación a dicha sociedad inició el 1 de septiembre de 2010 y terminó el 4 de octubre del mismo año.
El 31 de agosto de ese año, Marriner solicitó la compra de Talome Services a Mossack Fonseca. Desde Panamá le detallaron el proceso, como rellenar tres documentos y esperar a que la valija llegara a la oficina de Mossack en Islas Vírgenes Británicas.
De acuerdo con esta información, en los papeles aparecen dos empresas sin aparente relación, una al frente de la administración de dicha sociedad y otra a cargo del secretariado, mientras el matrimonio Vargas Llosa controlaba Talome merced al accionariado.
La correspondencia entre Marriner y Mossack Fonseca se interrumpió hasta los días previos a la entrega del premio Nobel de Literatura 2010 con el que fue distinguido el autor de La ciudad y los perros. Marriner reapareció el 6 de octubre, un día antes del anuncio del Nobel, pidiendo cambios radicales en el accionariado de Talome Services Corp.
“Cuando adquirimos la compañía, lo hicimos con el requisito de que mis clientes fuesen accionistas directos. Sin embargo, los requisitos de mis clientes han cambiado y, al no haber sido aún entregada la sociedad, queremos cambiar a los accionistas”, señala la comunicación de Marriner.
El intermediario envió tres correos electrónicos más apremiando al bufete. Cuando mandó el último, reclamando un número de seguimiento para su caso, Vargas Llosa ya era Nobel de Literatura. Finalmente, 12 de octubre las acciones en poder del matrimonio Vargas Llosa pasaron a dos ciudadanos rusos sin más vinculaciones societarias.
Consultados por estos medios españoles, desde el entorno del escritor señalaron: “Nos extraña muchísimo esta información. Solamente puede atribuirse a que algún asesor de inversiones o intermediario, sin el consentimiento de los señores Vargas Llosa, reservó esta sociedad para la realización de alguna inversión que se estaba estudiando, sin que finalmente se materializase en ninguna acción concreta”.