Después de que el canal C5N montara un móvil en la entrada del domicilio del juez Claudio Bonadio, la periodista, Gabriela Carchack, quién dio a conocer la dirección del juez, recibió amenazas y escraches.
En este marco
desde el Sindicato de Prensa (SiPreBA) manifestaron su más “enérgico repudio” y exigen al Gobierno Nacional que “se tomen las medidas necesarias para garantizar su seguridad ya que proliferaron mensajes con amenazas de muerte en contra de la compañera, situación que pone en riesgo su vida y la de su familia”.
Además señalan que “desarrolla su labor periodística con profesionalismo y compromiso, tal como se comprobó el 20 de octubre de 2010 en Barracas, cuando
cubrió el asesinato de Mariano Ferreyra, dando cuenta del brutal ataque que sufrieron los compañeros ese día”.
La Naranja Prensa también se solidarizó con Carchack y destacó su trabajo en el asesinato de Ferreyra, que permitió dejar en claro que “se trataba de una embestida contra los trabajadores y manifestantes, y no con "enfrentamientos" como intentaron presentarlo posteriormente.