Leonardo Fariña se presentó ante el juez Sebastián Casanello y pidió acogerse a la figura del arrepentido, para declarar en la causa que investiga presunto lavado de dinero en la financiera SGI por la cuál está detenido el empresario santacruceño Lázaro Báez. El mediático está detenido desde 2014 en el penal de Ezeiza por una causa de evasión impositiva.
En medio de la indagatotria, el magistrado volvio a imponer el secreto de sumario que había levantado el último jueves. El secreto de sumario es un instrumento judicial que permite a al juez ordenar medidas sin que las partes estén en conocimiento. De la declaración también participa el fiscal Guillermo Marijuan.