El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la empresa proveedora de energía eléctrica Edesur deberán abonar dos millones de pesos a las familias de dos jóvenes que murieron electrocutados durante el festival "Buenos Aires Vivo III", en 1999, según lo dispone el fallo del juez Pablo Mántaras.
La justicia porteña reconoció la responsabilidad del Gobierno porteño, EDESUR, y las empresas que formaron parte de la organización del evento cómo Fénix Producciones y Catexpo.
La condena señala que, de forma solidaria, deberán pagar 750.000 pesos a la madre de uno de los fallecidos y 1.250.000 a los padres del otro joven, en concepto de daño material, psicológico y moral.
Mántaras fundamentó, según informa la agencia Télam, que "no puede perderse de vista que el recital se realizó en un espacio que pertenece al dominio público de la Ciudad de Buenos Aires, de modo que – más allá de sus obligaciones como organizador– también pesaba sobre las autoridades de la Ciudad la obligación de adoptar las medidas necesarias para que las personas pudieran concurrir y utilizar ese predio de disfrute común sin riesgos para su integridad o bienes".