29.05.2016 / Interna económica

Crece la tensión en el equipo económico del Gobierno

El funcionamiento de un equipo económico con varios personajes de peso dentro del Gabinete comienza a mostrar fisuras. Fuertes cruces internos por el aumento de tarifas y la reducción del déficit fiscal. Empresarios hablan de falta de coordinación. Críticas al ministro Aranguren.




Empresarios, aliados y allegados al gobierno levantaron quejas esta semana por la falta de coordinación entre las distintas áreas económicas del gabinete que formó Mauricio Macri.

Así lo hizo saber uno de los principales empresarios argentinos, según relata José del Río en La Nación: “Entendemos que la idea es no tener un superministro de economía, pero la atomización de las responsabilidades complica la concentración de resultados”. Asimismo, sostuvo que “la idea del Presidente del ser el último decisor económico lo expone a él. Más, con la experiencia argentina, donde los líderes económicos son los primeros en cambiar”.

Durante esta semana se notaron algunas señales de descoordinación entre los equipos económicos del gobierno, que incluso públicamente manifestaron posiciones diversas sobre temas centrales.

Ese fue el caso de la ley de blanqueo de capitales, por ejemplo, comunicado desde el Ministerio de Economía como un proyecto que buscaba atraer 60 mil millones de dólares de argentinos en el exterior. La indirecta reprimenda a Economía vino nada menos que de la propia Casa Rosada, que salió inmediatamente a reducir el número a 20 mil millones.

Los roces en el equipo económico con el ministro de Energía, Juan José Aranguren, son moneda corriente. Esta semana trascendió la reunión entre Frigerio, Aranguren y los gobernadores de la Patagonia que sufrieron los aumentos desmedidos de la cuenta de gas que autorizó el ex CEO de Shell. Según Eduardo Van Der Kooy, Aranguren se mostró “impermeable a los reclamos” y Frigerio tuvo que mantener una reunión a solas con él para negociar la imposición de un tope de 400% al aumento para lograr una tregua que todavía no es definitiva.

Paradójicamente, otro sector del equipo económico, el encargado de cuidar el déficit fiscal, la reprocha a Aranguren que el saldo fiscal de los topes deberá cubrirlos el propio gobierno. Según Van Der Kooy, el ministro de Economía "sigue incómodo en una estructura económica tan dispersa. A veces se sobresalta con algunas novedades, como los recortes que dispara cada tanto Juan José Aranguren".

Esa situación de falta de coordinación no ayuda al objetivo fiscal de reducir el déficit, una meta que según varios economistas está cada vez más lejos. Según una fuente del equipo económico que habló con La Nación, “se están cuidando mucho el gasto y los ingresos, se cuantifica todo. Pero, a veces, otros ministerios toman medidas rápidas, de manera política...falta coordinación”.

Prat Gay mantiene a su vez una discusión interna con dos pesos pesados del equipo económico y encargados durante la campaña de redactar los planes de ajuste: Carlos Melconián y Federico Sturzenegger. Estos últimos le achacan a Prat Gay un excesivo gradualismo que, según esa visión, no llevaría a resolver ninguno de los problemas de fondo de la economía argentina. Prat Gay le factura a Sturzenegger el levantamiento de las tasas a través de las Lebacs como uno de los causales del enfriamiento de la economía. Por si fuera poco, Melconián y Sturzenegger también mostraron sus diferencias públicas nada menos que a través de la política de créditos hipotecarios: el Banco Nación que conduce Melconián se negó a entrar en los créditos ajustados por inflación que otorga el Banco Central y lanzó su propia línea, ajustada por salarios.

Los encargados de la coordinación del equipo económico son Gustavo Lopetegui y Mario Quintana. Son los intermediarios entre la necesidad de gastos de los distintos ministerios y la firma del Jefe de Gabinete, Marcos Peña. En las distintas áreas que les fue designada para controlar, cada uno ya tuvo roces. El caso emblema fue el de Lopetegui, ex CEO de LAN, quien tenía bajo su órbita el control del financiamiento de Aerolíneas Argentinas. Luego de varias reuniones con Isela Constantini, la propia titular de la aerolínea salió públicamente a comunicar que el gobierno no había aprobado su plan de crecimiento. Por el contrario, le recortaba el presupuesto.

Fue uno de los primeros encontronazos (que terminó con el pase de Aerolíneas de la órbita de Lopetegui a la de Quintana) entre los dos bandos que parecen dividirse cada vez más adentro del gobierno: los encargados de reducir el déficit y quienes tienen tareas de gestión.
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