Pese a los objetivos económicos del Gobierno,
el gasto público se aceleró a tasas notablemente: entre el 29 de mayo y el 3 de julio pegó un salto que lo llevó a una expansión de 68% en la comparación con igual período del año pasado. En este sentido economistas estiman que al medirlo como porcentaje del PBI cerrará por arriba del 2015.
Según los análisis del Estudio Broda en base a datos oficiales de la oficina de presupuesto que depende del Ministerio de Hacienda y Finanzas, el gasto público creció a un ritmo de 15,8 por ciento.
En los primeros días de mayo el actual ministro de Hacienda y Finanzas señaló que “dejando de chorear, dejando de regalarle al que no lo necesita y poniendo la economía en marcha, vamos a bajar el déficit fiscal”.
Además, durante su disertación en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), remarcó que el problema central del déficit "no es la falta de recursos sino el derroche de gastos”.
“Por ejemplo, se gastó más de 4 puntos del PBI regalando energía y la mitad terminaba en los bolsillos del 30% más rico de la población”, dijo y agregó: "En estos meses trabajamos profundamente en tres ejes: ordenar el desorden, restablecer la confianza y acompañar a los sectores más vulnerables".
En el Foro Económico de Davos también había confirmado la reducción del déficit:
Prat Gay adelantó que el ajuste del gasto público en 2017 será “agresivo”
Sin embargo,
al tomar en cuenta hasta los primeros días de julio, pegó un salto fuerte y llegó a un 29,3% y entre el 29 de mayo y el 3 de julio, la expansión se disparó hasta un 68%, según informaron desde Ámbito Financiero.
"Desde mayo se observa un cambio. Luego de las medidas de principio de año, que golpearon el bolsillo, ahora hay una política fiscal más expansiva y una monetaria menos contractiva", sostuvo la economista Andrea Broda.
En este marco Broda explicó que “primero se aceleraron los subsidios sociales, luego la licitación de obra pública”. “Llenar bolsillos de jubilados a toda orquesta y dar a los gobernadores el 15% de la coparticipación. Todo es pro-empuje de la demanda doméstica", indicó el analista.
En la misma línea FyE Consult consideró que mientras en los primero cuatro meses el gasto total creció a un 14,5%, desde el 3 de mayo al 10 de julio lo hizo a un 59,3%.
"Este mayor ritmo de ejecución del gasto está obedeciendo a mayores transferencias a las provincias y al sector privado (se aceleró de 8% a 68% interanual), a la decisión de reactivar la obra pública (de 4,5% a 30,5%), y a una paulatina normalización de las erogaciones de consumo (de una disminución de 9,4% se desaceleró a una baja de 1,1%)", detalla Hernán Hirsch.
Por otro lado
pese al aumento del gasto los ingresos siguen bajo: entre el 12 de junio y el 10 de julio se expandieron a un 22,6 por ciento.
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