Luego de que la Comisión de Acuerdos del Senado avalara los pliegos para la designación de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani como director y vice directora, respectivamente, de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), distintas voces se alzaron en repudio a la decisión de la comisión. Por un lado, la Junta Nacional de la Coalición Cívica-Ari recomendó a su senadora nacional, Magdalena Odarda, votar en contra de la designación. Por otro lado, el diputado nacional del Frente Renovador Felipe Solá se mostró muy crítico hacia ambos nombramientos y hacia el aval senatorial: “Con la aprobación de los senadores todo parece indicar que nada cambiará. Le dijeron no a la Inteligencia”, sentenció.
El espacio político que lidera Elisa Carrió, pese a integrar la alianza Cambiemos, se posicionó en contra de la decisión del Gobierno de impulsar a Arribas y Majdalani al frente de la agencia de Inteligencia. En la reunión de la Junta de la CC se decidió recomendar a su representante en el Senado que no dé acuerdo a los pliegos para ambos nombramientos, que se tratarán en los próximos días en la Cámara Alta y ya fueron aprobados en comisión. Recordaron, además, que ya habían objetado a Majdalani en 2012, para el cargo de vicepresidenta de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, por su relación con quien era entonces el subsecretario de Inteligencia, Francisco “Paco” Larcher.
El diputado Solá, por su parte, fue muy crítico hacia los senadores que avalaron los pliegos en la Comisión de Acuerdos del Senado.
“Estos candidatos cuyos nombramientos ahora deberán ser ratificados en el recinto del Senado, no son profesionales del tema, tienen causas penales abiertas y sus únicas condiciones son: ser ricos, según señalan sus declaraciones juradas, y amigos personales del Presidente”, advirtió el renovador. “No influyeron sobre los senadores las durísimas experiencias vividas en el país en el que muchos agentes de inteligencia se convirtieron en para-delincuentes, incumpliendo su función constitucional y desacreditando un servicio fundamental para la defensa de la ciudadanía y el funcionamiento del Estado. “Con la aprobación de los senadores todo parece indicar que nada cambiará. Le dijeron no a la Inteligencia”, finalizó Solá.