
La canciller Susana Malcorra analizó por qué el Gobierno no logra traer inversiones extranjeras y señaló que el conflicto por las tarifas daña la imagen del país.
En una entrevista con el diario La Nación, la funcionaria aseguró que el mundo espera ver la inversión de los empresarios locales "para saber cuán serio" es el Gobierno y sus medidas, pero remarcó que "
la Argentina no es hoy un país competitivo en muchos aspectos".
A pesar de las promesas de campaña, aún no llegaron las inversiones prometidas y Malcorra manifestó que "l
a confianza se pierde muy rápido y se gana con mucho tiempo y medidas consistentes" pero resaltó que "uno no revierte tendencias de un día para el otro".
"Después vienen las pruebas de amor y esto tiene que ver con cuánto estamos los argentinos dispuestos a invertir en la Argentina. Esta es una señal muy fuerte que el mundo lee", resaltó.
En ese mismo sentido, argumentó que
"Argentina no es hoy un país competitivo en muchos aspectos" porque "cuando se hacen inversiones, miran el costo de inversión y el mantenimiento de negocio a largo plazo". No obstante, señaló que "estamos empezando a ver señales de inversión importantes" y "muchas empresas internacionales ya han dado esas señales".
Por otra parte, afirmó que su postulación para ser secretaría general de las Naciones Unidas "no presenta contradicciones" con su cargo de ministra, tal como cuestionan algunos sectores de la oposición. Asimismo, contó que por ahora quedó posicionada tercera en general y primera entre las mujeres y consideró "las cosas se están moviendo bien", pero lamentó que "en términos generales, el voto a las mujer está mucho peor que el voto de los hombres".
Consultada por la negociación con Londres por las Malvinas, indicó que la única forma de abordar este tema "es por medio del diálogo" y puntualizó que hay hablar, "por ejemplo, de la avanzada de una comisión de Cruz Roja por los soldados enterrados NN, la cuestión vinculada con los vuelos". También, advirtió que "hay preocupación de Londres por el tema hidrocarburos, que habrá que revisar".
Por último, opinó sobre las declaraciones de Mauricio Macri sobrela última dictadura cívico militar y manifestó que ella no usa el concepto de guerra sucia porque en la Argentina "hubo un enfrentamiento asimétrico, que le da una responsabilidad al Estado distinta de la que le da a otros jugadores".
"Tal vez no hubiera usado el término guerra sucia, pero tampoco sé en qué contexto lo dijo. El compromiso de este Gobierno con los derechos humanos es profundo", completó.