Solamente dos votos en contra tuvo el proyecto de ley sobre paridad de género en la cámara de Senadores. Uno de los que se expidió negativamente fue el presidente provisional Federico Pinedo y el segundo fue el cordobés, también de Cambiemos, Ernesto Martínez quien intentó explicar su posición en una extensa entrevista.
"La desigualdad de hecho no existe. El requisito para el acceso a los cargos públicos debe ser la idoneidad.Este tipo de proyectos son transversales y no tienen un cuerpo de idea atrás. No resuelve ningún problema de la mujer esta ampliación de cupo. Es denigratoria para las mujeres que consideran que ingresaron porque son valiosas. La de paridad de género es una ley corporativa que tiene olor fascista", resaltó Martínez en diálogo con Clarín.
No obstante, el senador aliado a Luis Juiez, extendió su explicación: "Las leyes de cupo deben imponerse cuando existe segregación en determinado sector.
Pero en Argentina tuvimos durante 8 años una presidenta, en la actualidad hay una vicepresidenta y cinco gobernadoras, el 36% de Diputados y el 44% del Senado son mujeres. Se dice que Cristina Kirchner, Carrió o Stolbizer pueden encabezar listas el año que viene. ¿De qué discriminación me hablan?".
Por último Martínez señaló que le "molestó muchísimo que el tratamiento del proyecto se mezclara con un reclamo doloroso como el de los femicidios.", y que su hija mayor "me dijo que a una mujer valiosa lo peor que le pueden decir es que entró por un cupo".