
La gestión macrista de los medios públicos que encabeza el titular del Sistema Federal, Hernán Lombardi, sigue dando pasos en su camino hacia quitar selectivamente momentos del pasado: en este caso,
la gestión de Cambiemos en Télam decidió borrar de su página web la sección "Opinión" con todas las notas que se encontraban alojadas allí.
Entre los artículos que la agencia que dirigen Rodolfo Pousá y Ricardo Carpena eliminó
se destacaban textos de prestigiosos autores, como el filósofo esloveno Slavoj Žižek; el politólogo brasileño Emir Sader; el músico Gillespi; los historiadores Gabriel Di Meglio, Javier Trímboli y Federico Vázquez; el sociólogo Artemio López; la actriz y guionista Malena Pichot; y los periodistas Pedro Brieger, Cristian Alarcón y Diego González; entre otros.
La medida ejecutada por la responsable del portal de la agencia, Magdalena Cash, se puede corroborar simplemente googleando cualquier artículo de los autores mencionados o sus nombres sumados a las palabras "opinión" y "Télam", como por ejemplo el texto de Žižek -escrito en exclusiva para la agencia oficial argentina-, titulado "La izquierda y Thatcher". Al intentar abrir los resultados de las búsquedas, el explorador dirigirá la orden hacia la portada de Télam, dado que las notas ya no existen.
Otros ejemplos son los artículos "Brasil: un movimiento inédito y sorprendente", de Sader; "La Tablada: el MTP y la democracia", de Trímboli; "Brasil, de la economía a la política", de González; "Masacre y visibilidad", de Di Meglio; "Sólo la música podrá consolarnos", de Gillespi; o "Hegemonía, spa y sales de baño", de Pichot; entre otros.
La polémica decisión
se suma a las denuncias por censura que acumula la nueva gestión macrista en Télam, como el caso dado a conocer por la Comisión Gremial Interna de Sipreba en la agencia, en el que la conducción resolvió levantar una entrevista programa y aprobada por el propio gerente periodístico que la periodista María Emilia Racciatti tenía con la Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, Cynthia Ottaviano.
Además,
ocurre en el marco de la embestida de Lombardi -que conduce no sólo los destinos de la agencia oficial sino también de la Televisión Pública, Radio Nacional, Tecnópolis, entre otros organismos-
por cambiar el nombre del Centro Cultural Kirchner, idea por la cual el Ejecutivo preparó un proyecto que prohíbe que los bienes del Estado lleven el nombre de personas que hayan fallecido hace menos de 20 años y que el funcionario defendió asegurando que "no hay un manual para salir del populismo, que es una patología en las sociedades modernas".