Siguen las repercusiones y análisis sobre el
fallido encuentro del PJ, el lunes en el centro cultural Caras y Caretas, donde la noticia fue el faltazo de una treintena de intendentes de los grupos Fénix y Esmeralda que habían comprometido previamente su presencia. A los motivos que se barajaron sobre el faltazo se sumó un problema de cartel: los ausentes no querían el sello del Frente para la Victoria (FpV) en la foto de la unidad.
Según indicó el diario El Cronista, los intendentes bonaerenses que a último momento optaron por ausentarse habían aprobado un banner para la mesa con la leyenda "Unidos por Argentina". Rechazaban, en cambio, que la sigla FpV enmarcara el encuentro. Así, ponían en cuestión la principal representación del kirchnerismo.
Lo cierto es que la bandera del FpV sí estuvo, y con un espacio protagónico, detrás de la mesa que encabezaron Verónica Magario y Máximo Kirchner. Según contó un dirigente de La Cámpora al matutino, desde ese espacio decidieron especialmente dar ese mensaje, en reacción a la postura de los intendentes “rebeldes”. Quienes sí querían el sello kirchnerista sostienen que es el más competitivo a la hora de salir a la cancha.
El motivo de discordia se suma entonces a las otras explicaciones sobre el contundente faltazo: el rechazo a las presencias de dirigentes como Amado Boudou y Luis D’Elia y la disputa sobre quién y cómo arma las litas.
Leé más: "No están dadas las condiciones para imponer nada, sino para armar y discutir, y sino ir a las PASO"