
A 60 días de la desaparición de
Santiago Maldonado durante un violenta operativo de represión de Gendarmería contra la comunidad mapuche en Chubut, la diputada nacional y candidata a continuar en su banca por el macrismo porteño
Elisa Carrió lanzó una
insólita autocrítica respecto del rol del Gobierno en la investigación al considerar que los únicos
"errores" de la ministra de Seguridad,
Patricia Bullrich, fueron de
"comunicación y apresuramiento".
Es que para "Lilita", si bien
la cuestionada Bullrich cometió "errores de comunicación y de apresuramiento", sería
desacertado un removerla de esa cartera porque "es muy difícil encontrar hoy un ministro de Seguridad que no trance con el narcotráfico".
"
Yo no cambiaría nunca a la ministra de Seguridad. No estoy de acuerdo con muchas de sus políticas, pero es muy difícil encontrar hoy un ministro de Seguridad que no trance con el narcotráfico. Y que tenga coraje. Se han cuadriplicado los secuestros de drogas. Yo privilegio esto", opinó quien fundara los espacios políticos ARI y Coalición Cívica, vinculados al progresismo, y actualmente sea una de las fundadoras de Cambiemos junto al PRO y la UCR.
No conforme con la solapada defensa de Bullrich, quien, por ejemplo, recién puso recursos e información con que contaba la cartera de Seguridad sobre el caso Maldonado a disposición de la justicia una vez que un ADN descartó la hipótesis del puestero,
Carrió aseguró que los organismos de derechos humanos y el kirchnerismo quieren que Maldonado "esté muerto".
Por el contrario, según la dirigente chaqueña tanto ella como todo Cambiemos quieren que el joven aparezca con vida,
"no como los organismos de derechos humanos o sectores del kirchnerismo que quieren que esté muerto".
"El primer principio que debemos tener todos es no usar cosas demasiado sagradas con fines políticos. Demasiados desaparecidos hay en la Argentina, demasiada violencia, demasiadas muertes, para que politicemos, para que busquemos lo peor para corroborar nuestras propias ideas locas", concluyó.