
Con un inicio de año turbulento, marcado por una lluvia de
tarifazos, varias
medidas de fuerza y acción sindical, el jefe de Gabinete,
Marcos Peña, se mostró optimista y aseguró que el 2018 "va a ser mejor que 2017", al tiempo que negó una "conflictividad sindical y laboral".
Febrero estará signado por
72 horas de paro bancario - 9, 19 y 20 - ante el rechazo de un aumento paritario del 9%, un
paro nacional de los trabajadores estatales programado para el próximo 15, ante la ola de despidos, y una
masiva movilización convocada por Camioneros para el 22.
En este marco, Peña aseguró que la movilización convocada por Camioneros debe entenderse en el marco de una "
teatralidad", porque desde el Gobierno no consideran que
"haya un clima de conflictividad en los trabajadores ni en la sociedad en general. Hay una utilización de una herramienta política, válida y legitima, para transmitir un mensaje. ¿Qué mensaje quiere transmitir Moyano y los dirigentes más ultrakirchneristas? Lo tendrán que decir ellos. Si creen que se puede condicionar a la Justicia con poner mucha gente en la calle, se equivocaron de la lectura de la realidad de una Argentina que cambió".
En esta línea,
le aconsejó a los dirigentes sindicales que "es mejor que pongan el foco donde lo tienen que poner y nos sentemos en una mesa a arreglarles la vida a los trabajadores. Llevamos 10 años gobernando: ocho en la Ciudad y dos en la Nación, y hemos tenido infinitas oportunidades de construir consenso, incluso con el propio Moyano. Valoramos enormemente la tarea del sindicalismo y no creemos en un mensaje antisindical. Nuestro objetivo es generar trabajo en un mundo en transformación del mercado laboral".
En una entrevista con el diario La Nación, Peña también hizo referencia al escándalo en que se vio envuelto
Jorge Triaca, ministro de Trabajo, por haber tenido una empleada personal en negro, colocarla a dedo en el SOMU, sindicato intervenido, y despedirla con insultos vía mensaje de Whatsapp. Al respecto, el Jefe de Gabinete aseguró que desde el Gobierno evaluaron "
su integridad, su idoneidad y su competencia, y en ese marco él dejó claro que no ha habido delito ni ha habido mala gestión en el SOMU, ni una intención de él de agredir a una empleada. Respecto de la sociedad, les pedimos que confíen en nosotros también en términos de saber el valor que tiene el trabajo en equipo y formar y tener dirigentes que tengan la integridad de hacer su tarea como lo viene haciendo Jorge y todo el gabinete".
En relación a las medidas que debió tomar el Ejecutivo luego del escándalo - entre ellas, la de
prohibir que familiares de Ministros ocupen cargos en el Estado, lo que valió la renuncia de muchos funcionarios -, Peña aclaró que
"lo veníamos analizando desde hace tiempo".
Peña también analizó la política económica en un plano más general y se mostró optimista respecto a lo que vendrá este año, ya que se trata de un nuevo período de "crecimiento", por lo que
"2018 va a ser mejor que 2017: va a seguir la economía, el crédito, el acceso a vuelos más baratos, la inversión pública y privada. Estamos dejando atrás una Argentina en sensación de crisis y parálisis".
En relación a la
inflación, pidió vincular el alza de precios con los tarifazos y diferenciar la "inflación núcleo" que
"vino bajando este último año y va a seguir en ese camino. Hay que estabilizar la Argentina en forma gradual. Algunos creerán que hay que hacerlo con un ajuste muy fuerte contra la población. Nosotros no lo consideramos así".
Respecto al cambio de la meta inflacionaria para 2018, el Jefe de Gabinete explicó que la modificaron de a cuerdo a cifras "más creíbles, por un lado, y se extendió un año porque consideramos que era lo mejor como señal en general para la economía". Además, aclaró que siempre la corrección de las metas inflacionarias estuvo en manos del Poder Ejecutivo, al tiempo que aseguró que "la independencia del Banco Central está garantizada".
Finalmente, defendió la
balanza comercial de los últimos años y buscó llevar tranquilidad respecto
el déficit fiscal, el cual, argumentó, "se dio en el contexto de la mayor importación de bienes de capital. No es todo lo mismo cuando se habla de la balanza comercial. Es más maquinaria para producir y generar empleo en la Argentina. No es un desequilibrio estructural".