Este mediodía Mauricio Macri presenció la final del campeonato de asado de obra junto a los trabajadores del Arroyo Vega en la Costanera Norte de la Ciudad de Buenos Aires. Allí competirán por quien prepara la comida más popular y tradicional de las familias argentinas. Pero, ¿cuánto sale hacer un asado durante su presidencia?
Según un relevamiento de
Politica Argentina por carnicerías de la zona sur del conurbano bonaerense (Quilmes, Berazategui, Avellaneda)
se observa que el aumento de los insumos necesarios para hacer un asado subieron alrededor de un 100% durante los útimos tres años.
El kilo de asado que en el año 2015 rondaba los 100 pesos hoy se consigue en un promedio de 200, por su parte el vacío que valía $120 hoy no baja de los 230 en cualquier carnicería. En todo asado no puede faltar el chorizo, herramienta históricamente popular. A fines del 2015 el kilo -donde entran entre 5 y 6 unidades- valía 45 pesos, hoy roza los 100 pesos. Pero la morcilla era aún más barata, el kilo estaba en casi 20 pesos, hoy llega a los 50.
En resumen para hacer un asado básico -sin grandes lujos de achuras como chinchulin, mollejas, riñón, etc-
contempla un gasto aproximado de 810 pesos, si calculamos para unas 5 personas 2 kilos de vacío, 1 kilo de asado, chorizo y morcilla. Sin contar el aumento que tuvieron las bebidas (como el vino y la cerveza) y mucho más aún la harina, elemeto fundante del pan.
Pero según le comentaron a este portal trabajadores de la construcción y de Seguridad e Higiene, en la obra los costos siempre se abaratan y justamente en este sentido es el campeonato del que participó Macri.
En la obra el vacío y el asado se reemplazan por la falda, que en 2015 estaba 50 pesos el kilo y hoy ronda los 140 pesos. Además se completa con pollo, que uno de tamaño grande no baja de los $100 en granjas y carnicerías.
Otro corte que los argentinos utilizan para reemplazar el brutal aumento de la carne vacuna es el cerdo, una bondiola a finales del 2015 valía 90 pesos el kilo, hoy tiene un costo estimado de 160 pesos.
Macri celebrará la final del campeonato de asado de obra, pero lo cierto es que en su Gobierno poder comerse un "asadito" dejó de ser un derecho popular a ser un bien de lujo.