Esta semana Mauricio Macri se reunió con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y a la salida de la cena que compartieron un hombre lo increpó en la calle. Desde la Casa Rosada salieron a escracharlo y a señalarlo de "militante K", como si eso fuera un delito.
Ahora,
Claudio Turi rompió el silencio y fue contundente: "
Cualquier ciudadano que está viendo la situación en la que está el país haría lo mismo". Adeás, explicó que "
fue algo espontáneo".
"
Salíamos de una reunión en la casa de mi hija, bajé y estaba cortada la calle. Estaba el Presidente, justo sale el gobernador, me saco una foto, me doy vuelta, y me encuentro con el Presidente", relató el hombre en diálo con radio Continental Córdoba.
"Nosotros estamos trabajando en una asociación sin fines de lucro, para personas en situación de calle, y a media cuadra de donde comía el Presidente se juntan personas en situación de calle y se los lleva. Entre medio de eso, me salió un insulto, y no me arrepiento porque identifica el descontento de la gente, hay un desinterés y una insensibilidad del gobierno", insistio.
Turi también negó ser un militante del kirchnerismo:
"Me asocian también a una barriada. ¿Por qué me tienen que calificar esa manera? Somos un grupito sin fines de lucro, hay diversidades de pensamientos políticos".