27.07.2019 / Elecciones 2019

Pichetto entre el optimismo por un triunfo en primera vuelta, el modelo económico y el futuro de Macri

El candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio rescata el rumbo económico del Gobierno de Macri, considera que un triunfo en primera vuelta servirá para "estabilizar el sistema democrático" y se diferencia del nucleo duro con algunas críticas a la justicia. "No es sostenible en la Argentina un gobierno de minoría y un proceso político que no tenga grandes acuerdos. Habrá que sentarse después del 10 de diciembre, incluso con el Frente con Todos", señala.




Miguel Ángel Pichetto se expuso a un extenso mano a mano con el periodista Iván Schargrodsky para Cenital donde repasó los desafíos que la Argentina atraviesa en esta campaña política. "No estoy en el peronismo porque al peronismo tampoco le interesó que estuviera ni me contuvo", sostiene sobre su salto al oficialismo.

"Hay un escenario electoral de paridad y de fuerte polarización, por lo menos es lo que surge de las principales encuestas argentinas, todas ellas relativas. Creo que se han achicado fuertemente la alternativa del medio y la del propio Espert; son opciones muy menores. La primaria se va a dirimir entre las dos grandes construcciones políticas: el frente Juntos por el Cambio y el Frente de Todos", analiza Pichetto de cara al 11 de agosto.

Pero su diagnóstico es aún más optimista cuando piensa en el desenlace de las elecciones generales que se celebrarán el 27 de octubre. "Creo que el achicamiento del espacio Consenso 2030 y la candidatura de Roberto Lavagna, y eventualmente la de Espert, puede determinar una definición en primera vuelta que creo que va a ser favorable al Gobierno", sostiene.

En cuanto al futuro económico y los modelos en pugna en dicha elección, nuevamente elige confrontar con el candidato a gobernador opositor Axel Kicillof. "La verdad que la economía que han implementado que en los últimos cuatro años no fue una economía capitalista sino cerrada, más relacionada con los países del este antes de la apertura de la Cortina de Hierro", agrega.

Otro punto discursivo de la campaña de Pichetto es el rechazo a los inmigrates pero ante la pregunta del periodista da marcha atrás cuando es consultado por la inmigración venezolana en Argentina. "Eso me parece un gesto humanitario y me parece un marco de reciprocidad. En los 70, Venezuela con Andrés Pérez, tenía también una lógica humanitaria de recibir a muchos perseguidos".



"Yo creo que generalmente gobierna el Presidente salvo cuando la vicepresidente tiene el poder de los votos y la capacidad de movilización. No estoy haciendo una descalificación a Alberto Fernández ni estoy diciendo nada malo de él, lo que estoy describiendo son hechos objetivos. La política es muy fácil de explicarla, implica a veces tener sentido común. ¿Dónde está el poder del Frente con Todos? ¿Quién tiene los votos en el Frente con Todos? ¿Quién tiene la capacidad de movilización de los organizaciones sociales y piqueteras? Indudablemente y con toda la certeza, el poder radica en la figura de la vicepresidenta. Cuando Nielsen dijo que había ignorancia en el análisis sobre la intervención en el mercado de capitales por parte de Kicillof, Alberto Fernández jugó con Kicillof y lo tiró del tren a Guillermo Nielsen", interviene Pichetto para apuntar que el poder radica en la figura de CFK.

El argumento de Pichetto es reformulado por el periodista que le plantea que en la fórmula de Juntos por el Cambio sucede lo mismo en búsqueda de la gobernabilidad que puede aportar el todavía senador. "Comparto su diagnóstico. El Presidente no piensa en la coyuntura electoral únicamente, está tratando de consolidar su base de sustentación de cara al ejercicio del gobierno para los próximo cuatro años, darle mayor consistencia. No es sostenible en la Argentina un gobierno de minoría y un proceso político que no tenga grandes acuerdos. Habrá que sentarse después del 10 de diciembre, incluso con el Frente con Todos, para entender que los grandes temas argentinos tienen que ser abordados por el conjunto de la representación política. Es imprescindible. El otro día leí un tuit de la candidata a vicepresidenta, Cristina Fernández, que hablaba de esto. Incluso hasta parecía que era un propaganda de Juntos por el Cambio porque hablaba que el cambio había que hacerlo entre todos".

Por último habló de su salida del peronismo y si todavía se considera seguidor del movimiento fundado por Juan Domingo Perón. "Tampoco me contiene lo ideológico, esta visión más radicalizada. Creo más en una democracia de concertación, de acuerdos, de consensos y no esta mirada de colisión, de que cada ley es un escenario donde el Congreso tiene que volar por el aire, viene gente a la puerta a tirar piedras. En esa democracia yo no creo".

"A mí me tomaron como soy y nunca me pidieron que cambie nada ni tampoco me han fijado límites a lo que digo o pienso. Esto me parece un dato de libertad que yo valoro por parte del Presidente. Lo que afecta hoy a ex funcionarios va a afectar mañana a funcionarios del gobierno actual o al propio Presidente. Lógicamente que el gobierno está empeñado en hacer las cosas bien, pero en este país donde todo se judicializa es un escenario inviable", concluyó sobre cómo fue recibido en el macrismo.