El presidente electo Alberto Fernández ya se encuentra México, donde tiene previsto un encuentro con el jefe de Estado de ese país, Andrés Manuel López Obrador, en lo que constituye su primer viaje al exterior después de ganadas las elecciones.
Según informó Télam, Fernández arribó acompañado por el diputado Felipe Solá y Santiago Cafiero, y por su pareja, Fabiola Yañez, quienes fueron recibidos en el aeropuerto por el embajador de la Argentina en México, Ezequiel Sabor, y el secretario de Asuntos Latinoamericanos de la cancillería mexicana, Maximiliano Reyes Zúñiga.
Este mediodía visitó la Basílica de la Sagrada Virgen de Guadalupe en la ciudad de México y fue recibido por las máximas autoridades de la misma.
Una semana antes de las elecciones, Fernández y Reyes se reunieron en Buenos Aires, en un encuentro donde se empezó a diseñar la visita y se habló sobre la necesidad de establecer un vínculo maduro entre ambos países.
"Bienvenido a México presidente Alberto Fernández", publicó publicó Reyes Zúñiga en su cuenta oficial de Twitter, junto a fotos donde se los ve posando sonrientes con una camiseta argentina de fútbol y una pelota.
El encuentro con AMLO está programado para este lunes a las 11 en el Palacio Nacional, sede de Gobierno de México. Almorzarán y se prevé una conferencia de prensa luego.
Tanto Fernández como AMLO no coinciden con las posiciones del Grupo de Lima (Colombia, Chile, Perú en consonancia con Estados Unidos) y por ello insistirán en la continuidad del Grupo de Puebla, que integran una treintena de líderes progresistas.
La agenda también incluye una clase magistral en la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), uno de las casas de estudios más importantes del habla hispana.
Asimismo, mantendrá una cena con un grupo de empresarios entre los que se destaca el magnate Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo y dueño de la America Moviles.
Para Fernández, es menester la alianza con una potencia latinoamericana como México para que junto a Argentina vuelvan a establecer una mirada hacia América Latina que equilibre al Brasil de Jair Bolsonaro, hostil a la integración regional.