Mauricio Macri viajó a Paraguay en un vuelo express a través de un avión privado enviado por su amigo Horacio Cartés el cual estaría ligado al contrabando de cigarrillos. Según dijo el propio Macri
"hablamos de cómo salir del miedo, que ha llevado a la urgencia y a tomar decisiones apresuradas que pueden haber sido muy dañinas".
“Obedeció a una invitación de mi amigo el (ex) presidente (Horacio) Cartes para repasar una agenda de cómo hay que salir de este momento de preocupación que ha significado esta pandemia”, resumió el exmandatario argentino ante la prensa local.
Así Mauricio intentó mostrar que su viaje fue una cuestión política y de "mostrar" que se puede circular y mantener recaudos en su postura anticuarentena. “Hay que volver a la calma, a confiar en los profesionales de la salud y retomar con cuidado la normal actividad, empoderando a la gente”, agregó.
El encuentro con Cartes no fue el único que protagonizó Macri en Paraguay: “
También visité a Mario Abdó y hablamos de lo mismo...Solo le agregaría la importancia de que el Mercosur no pierda el dinamismo que tuvo durante los últimos años y que se avance en el tratado de libre comercio con la Unión Europea”, apuntó.
“Son dos hombres que quieren a Paraguay, dirigentes importantes de esta región, que tienen muchas ganas de ayudar a que su país salga adelante; son las mismas que tengo yo de ayudar a que nuestra querida Argentina encuentre el rumbo del crecimiento”, continuó Mauricio.
En su regreso al país deberá cumplir 14 días de aislamiento. Sobre todo luego del revuelo que provocaron las imágenes de su abrazo con Cartes y el diálogo con la prensa guaraní, sin barbijo ni distanciamiento y con un micrófono que no parecía tener los elementos de protección que se recomiendan en este contexto sanitario.