28.10.2020 / UNA SITUACIÓN QUE PREOCUPA

El informe que muestra como la pandemia ha recrudecido los niveles de pobreza en las provincias

El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas, coordinado por Claudio Lozano, presentó “El mapa argentino del Hambre y la Pobreza”, donde advierte sobre el impacto social de la pandemia en los distintos territorios del país. Preocupa la situación en la provincia de Buenos Aires, Chaco y Salta, así como la duplicación de los niveles de pobreza en CABA.




El Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), de Unidad Popular, espacio referenciado en su director, Claudio Lozano, presentó el informe “El Mapa Argentino del Hambre y la Pobreza”, donde se ve el impacto social de la pandemia en los diversos territorios del país.

A los ojos del dirigente, “el impacto social de la pandemia quedo reflejado en la información del INDEC para el segundo trimestre del 2020”. En este sentido, se llegó a “veintiún millones de pobres y casi 6 millones de hambrientos”. La dramática situación que se vive en diversas provincias no sabe de latitudes y tuvo una dinámica particular de acuerdo a cada escenario.

Si bien la media nacional de la tasa de pobreza es del 47 por ciento, hay cinco jurisdicciones que la superar. En primer lugar, la provincia de Buenos Aires (53,9 por ciento), seguida por Chaco (50,8%), Salta (49,9%), Rio Negro (48,4%) y Neuquén (47,5%). Chaco, Buenos Aires, Santa Fe y Salta superan el promedio nacional en niveles de indigencia.

O sea, de los 21,3 millones de pobres, el 44,3 por ciento vive en el territorio bonaerense. Es decir, 9.500.000 personas. Quedó demostrado, de esta forma, que el proceso de desaceleración económica inaugurado por el gobierno de María Eugenia Vidal se potenció con la pandemia.

En ciudades como Córdoba los pobres llegan al 7,6 por ciento, lo que redunda en más de 1,6 millones de personas. Preocupan también los números en Mendoza y CABA. En el territorio gobernado por Rodolfo Suarez, los índices llegan al 4,3 por ciento, es decir casi 1 millón de pobres. Asimismo, en la jurisdicción gobernada por Horacio Rodríguez Larreta el número es de 3,5 por ciento lo que equivale a 748 mil personas. Durante el segundo semestre de este año, la cifra en CABA se duplicó.

El punto, según el informe, es que “Argentina es un país que se encuentra atravesado por profundas desigualdades en distintos planos de su configuración socioeconómica”. Advierte que “la emergencia socioeconómica y sanitaria generada por la llegada del coronavirus, impactó sobre un cuadro social que ya se encontraba en estado crítico, a causa del acelerado proceso de pauperización experimentado desde el año 2018 y los elevados niveles de informalidad y precariedad que alcanzó el mercado de trabajo en los últimos años”.

En lo que respecta a la tasa de indigencia nacional, esta aumentó un 44,4%, hay 11 provincias que experimentaron incrementos más importantes: es el caso de Neuquén (+126%), Catamarca (+65,9%), San Luis (+62,4%) Salta (+57,8%), Santa Fe (+52,3%), Formosa (+50,6%), CABA (+50,5%), PBA (+50,1%), Santa Cruz (+47,6%), Chubut (+47,6%) y San Juan (+47,2%). Paradójicamente, cuatro provincias argentinas muestran caídas de sus tasas de indigencia en este período se destacan los casos de Jujuy (-54,9%) y Entre Ríos (-26,1%).

Toda esta situación se hubiese incrementado si no se hubieran llevado las políticas económicas del gobierno nacional para amortiguar el impacto económico de la pandemia, hablamos del IFE, las ATP, y otras herramientas financieras.