Alberto Fernández ya está en Bolivia para participar de la asunción presidencial de Luis Arce, el candidato del Movimiento al Socialismo de Evo Morales que fue ganador de las elecciones nacionales celebradas hace pocas semanas cuando el gobierno de facto que había dado un golpe contra Evo decidió dejar a los bolivianos y bolivianas decidir su futuro en las urnas.
Esto trajo aires de respiro para una Latinoamérica que tuvo gobiernos neoliberales y de derecha con viejas prácticas tradicionales de este tipo de partidos. Pero la ventilación más grande llegó del norte con la derrota de Donald Trump a manos de Joe Biden en la disputa por la Casa Blanca.
"Fue una elección impresionante en cantidad de votantes, inusual en los Estados Unidos. Y creo que es un cambio de época. Para América Latina es muy importante, porque estos estos últimos cuatro años fueron cuatro años muy difíciles en el vínculo de América Latina con los Estados Unidos", dijo el jefe de Estado argentino en declaraciones a la prensa.
Además, manifestó que "espera" que este resultado conduzca a una nueva etapa en la relación entre Estados Unidos y la región.
"Creo que lo necesita mucho América Latina, y Estados Unidos también, porque no fueron cuatro años gratos para América Latina", sostuvo.
La comitiva que acompaña al Presidente está compuesta por el canciller, Felipe Solá; el ministro del Interior, Eduardo de Pedro; la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; los secretarios de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; general de la Presidencia, Julio Vitobello, y de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi; el senador Jorge Taiana y el diputado Eduardo Valdés.
Mientras Alberto esté en Bolivia
la máxima conducción de la República Argentina está en manos de Cristina Fernández de Kirchner, la vicepresidenta vuelve a gobernar momentánemanete con la experiencia inobjetable de sus dos mandatos electos por el voto popular en primera vuelta.
CFK saludó a Joe Biden y destacó la voluntad del pueblo norteamericano pero puso eje en la asunción de la primera vicepresidenta mujer de la historia en los Estados Unidos, Kamala Harris, cosa que fue omitida por Mauricio Macri.